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SEPTIEMBRE

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EFEMERIDES
20 Septiembre

GRECIA: 357 a.de C. Nacimiento de Alejandro III, llamado el Magno, rey de Macedonia. (Pella, Macedonia, 357 - Babilonia, 323 a.de C.)
Sucedió muy joven a su padre, Filipo II, asesinado en el 336 a. C. Éste le había preparado para reinar, proporcionándole una experiencia militar y encomendando a Aristóteles su formación intelectual.
Alejandro Magno dedicó los primeros años de su reinado a imponer su autoridad sobre los pueblos sometidos a Macedonia, que habían aprovechado la muerte de Filipo para rebelarse. Y enseguida -en el 334- lanzó a su ejército contra el poderoso y extenso Imperio Persa, continuando así la empresa que su padre había iniciado poco antes de morir: una guerra de venganza de los griegos -bajo el liderazgo de Macedonia- contra los persas.

Alejandro Magno
Con un ejército pequeño (unos 30.000 infantes y 5.000 jinetes), Alejandro Magno se impuso invariablemente sobre sus enemigos, merced a su excelente organización y adiestramiento, así como al valor y al genio estratégico que demostró; las innovaciones militares introducidas por Filipo (como la táctica de la línea oblicua) suministraban ventajas adicionales.

Alejandro recorrió victorioso el Asia Menor (batalla de Gránico, 334), Siria (Issos, 333), Fenicia (asedio de Tiro, 332), Egipto y Mesopotamia (Gaugamela, 331), hasta tomar las capitales persas de Susa (331) y Persépolis (330). Asesinado Darío III, el último emperador Aqueménida, por uno de sus sátrapas (Bessos) para evitar que se rindiera, éste continuó la resistencia contra Alejandro en el Irán oriental.
Una vez conquistada la capital de los persas, Alejandro licenció a las tropas griegas que le habían acompañado durante la campaña y se hizo proclamar emperador ocupando el puesto de los Aqueménidas.
Enseguida lanzó nuevas campañas de conquista hacia el este: derrotó y dio muerte a Bessos y sometió Partia, Aria, Drangiana, Aracosia, Bactriana y Sogdiana. Dueño del Asia central y del actual Afganistán, se lanzó a conquistar la India (327-325), albergando ya un proyecto de dominación mundial.
Aunque incorporó la parte occidental de la India (vasallaje del rey Poros), hubo de renunciar a continuar avanzando hacia el este por el amotinamiento de sus tropas, agotadas por tan larga sucesión de conquistas y batallas.
Con la conquista del Imperio Persa, Alejandro descubrió el grado de civilización de los orientales, a los que antes había tenido por bárbaros. Concibió entonces la idea de unificar a los griegos con los persas en un único imperio en el que convivieran bajo una cultura de síntesis (año 324).
Para ello integró un gran contingente de soldados persas en su ejército, organizó en Susa la «boda de Oriente con Occidente» (matrimonio simultáneo de miles de macedonios con mujeres persas) y él mismo se casó con dos princesas orientales: una princesa de Sogdiana y la hija de Darío III.
La reorganización de aquel gran Imperio se inició con la unificación monetaria, que abrió las puertas a la creación de un mercado inmenso; se impulsó el desarrollo comercial con expediciones geográficas como la mandada por Nearcos, cuya flota descendió por el Indo y remontó la costa persa del Índico y del Golfo Pérsico hasta la desembocadura del Tigris y el Éufrates. También se construyeron carreteras y canales de riego. La fusión cultural se hizo en torno a la imposición del griego como lengua común (koiné).

Y se fundaron unas 70 ciudades nuevas, la mayor parte de ellas con el nombre de Alejandría (la principal en Egipto y otras en Siria, Mesopotamia, Sogdiana, Bactriana, India y Carmania).
Alejandria en Egipto

La temprana muerte de Alejandro a los 33 años, víctima del paludismo, le impidió consolidar el imperio que había creado y relanzar sus conquistas. El imperio no sobrevivió a la muerte de su creador. Se desencadenaron luchas sucesorias en las que murieron las esposas e hijos de Alejandro, hasta que el imperio quedó repartido entre sus generales (los diádocos): Seleuco, Ptolomeo, Antígono, Lisímaco y Casandro.
Los Estados resultantes fueron los llamados reinos helenísticos, que mantuvieron durante los siglos siguientes el ideal de Alejandro de trasladar la cultura griega a Oriente, al tiempo que insensiblemente dejaban penetrar las culturas orientales en el Mediterráneo.

21 Septiembre

ROMA: 19 a.de C. : Muere Virgilio en el puerto de Brindisi, al retornar de Grecia.
Publio Virgilio Marón nace en Andes (hoy Pietole, actual Italia), en el 70 a.deC.
Poeta latino. Aunque hijo de padres modestos, Virgilio estudió retórica y lengua y filosofía griegas en Cremona, Milán, Roma y Nápoles.
Si bien no intervino de modo directo en la vida política, desde muy pronto Virgilio disfrutó del apoyo de mecenas y amigos, como Cayo Mecenas, el poeta Horacio e incluso Octavio, el futuro emperador Augusto, en parte propiciado por el éxito de su primera obra mayor, las Bucólicas, en las que desarrolla muchos temas de la tradición pastoril, tomados sobre todo de los Idilios de Teócrito, aunque introdujo numerosas alusiones a personajes y situaciones de su época.
Incitado por sus protectores, escribió las Geórgicas, en apoyo de la política imperial de relanzar la agricultura en Italia, en las cuales recrea la belleza de la vida campesina y sus distintos aspectos: labranza, ganadería y apicultura.
La vertiente pública de la poesía de Virgilio llegó a su cima cuando afrontó la tarea de escribir un ambicioso poema patriótico a imagen de las grandes epopeyas homéricas, la Eneida, que debía cantar las virtudes del pueblo romano y cimentar una mitología propia para la nación. Para ello escogió la conocida figura legendaria del héroe troyano Eneas.
Durante otros doce años trabajó en la composición de esta su obra maestra, poema épico que incluye doce cantos.
Al principio, Eneas logra huir del desastre de Troya llevando sobre los hombros a su anciano padre, Anquises, y a su hijo Ascanio de la mano; reúne una flota y zarpa con los supervivientes troyanos rumbo a Tracia, Creta, Epiro y Sicilia, antes de abordar las costas de África.
Luego relata los amores de la reina de Cartago, Dido, con Eneas, y el suicidio de ella tras la partida del héroe. Tras un interludio, la última parte narra la llegada de Eneas a Italia, y la guerra que sostiene con Turno, rey de los rútulos; la victoria le otorga la mano de Lavinia, princesa del Lacio.
Según Virgilio, el linaje romano procede del hijo de Eneas, Ascanio, que habría fundado la ciudad de Roma. El modelo homérico está presente tanto a nivel formal como temático, aunque es visible también la influencia de poetas romanos como Ennio, Lucrecio y Apolonio de Rodas.
El verso de Virgilio en la Eneida fue considerado en su propia época, y a partir de entonces, como modelo de perfección literaria tanto por su equilibrio métrico como por su musicalidad. Sin embargo, el poeta no pudo terminar su obra, pues en el 19 a.C. emprendió un viaje por Grecia y Asia con la intención de corroborar sobre el terreno las referencias paisajísticas y geográficas de su obra maestra, práticamente finalizada para entonces, y para profundizar en el estudio de la filosofía. Durante el viaje enfermó gravemente, y en su lecho de muerte pidió a sus amigos Vario y Plocio que destruyeran la Eneida, por considerarla imperfecta, ruego que no fue atendido por orden de Augusto.
Se atribuye asimismo a Virgilio la composición de un conjunto de obras menores de carácter épico, elegíaco y didáctico, conocido como el Appendix vergiliana, que quizás podrían ser obras de juventud, aunque no está bien dilucidada su autoría.
El renombre de que gozó fue enorme no sólo en su época, sino a lo largo de toda la Edad Media, que le consideró como un cristiano anticipado, e incluso se llegó a ver en una de sus Bucólicas una profecía de la llegada del Mesías. En su Divina Comedia, Dante lo convirtió en su guía a través del Infierno y el Purgatorio, y le consideró su maestro.


ROMA: 454: Es asesinado el general Flavio Aecio en Roma. Aecio había nacido en Durostorum, Mesia, c. 390. Político y militar romano. Hacedor del postrero esfuerzo militar del Imperio de Occidente, pacificó la Galia y, en alianza con visigodos y burgundios, consiguió derrotar a Atila en los Campos Cataláunicos (451).
Al volver Atila a sus fronteras, Aecio retorna a Ravena para retomar los preparativos de la boda de su hijo. Pero siguen las maledicencias y los rumores mal intencionados luego de la boda, siendo la principal calumnia la que presentaba a Aecio como supuesto usurpador del trono. La tensión va en aumento y en un acto oficial, el 21 de setiembre del 454, el emperador Valentiniano III en un rapto de celos e ira, da muerte con su propia espada a Aecio, hundiéndole el acero en el pecho.
El 16 de marzo del 455, dos godos de la escolta del emperador, Optila y Trautila pero leales al recuerdo de Aecio asesinan en venganza a Valentiniano III.
Procopio llama a Aecio “el último de los romanos”, opinión que yo, modestamente comparto, pues la rectitud de principios hacia el Imperio y su obediencia al emperador, lo llevaron a combatir en contra de los que habían sido sus antiguos aliados, sin saber si iba a resultar victorioso.
Si Aecio hubiera hecho una alianza con Atila y se hubiera puesto a su servicio, otro hubiera sido el destino de Occidente.

22 Septiembre
 
ROMA: 130: Nace el médico Claudio Galeno en Pérgamo, actual Turquía, y muere también en Pérgamo en el 216. Médico y filósofo griego. El pensamiento de Galeno ejerció una profunda influencia en la medicina practicada en el Imperio Bizantino, que se extendió con posterioridad a Oriente Medio, para acabar llegando a la Europa medieval, que pervivió hasta entrado el siglo XVII.
Educado como hombre de letras, a los dieciséis años Galeno decidió orientar su actividad al estudio de la medicina. Con este objeto viajó a Esmirna y finalmente a Alejandría, para
regresar de nuevo a Pérgamo en el año 157, donde ejerció de médico de la tropa de gladiadores.
Galeno curando a un gladiador
En el 162 Galeno se trasladó a Roma, donde pronto se hizo célebre por las curas practicadas a miembros de familias patricias que con anterioridad habían sido desahuciados, así como por el empleo de una elocuente retórica en discusiones de carácter público. Galeno fue médico de los emperadores Marco Aurelio, Cómodo y Septimio Severo, antes de volver de nuevo a Pérgamo, donde murió en el 216.
Influido por la doctrina hipocrática, Galeno sostuvo como tesis que la salud del individuo se basa en el equilibrio entre la sangre y una serie de humores conocidos como bilis amarilla, bilis negra y flema.
Galeno fue pionero en la observación científica de los fenómenos fisiológicos, y practicó numerosas disecciones, que le permitieron identificar siete pares de nervios craneales, describir las válvulas del corazón, e incluso establecer las diferencias estructurales entre venas y arterias. Asímismo, Galeno logró demostrar que las arterias no transportaban aire, como entonces se creía, sino sangre. Autor de más de trescientas obras, en la actualidad se conservan de ellas, total o parcialmente, unas ciento cincuenta.

CRISTIANDAD: 530. Muere el Papa Félix IV, nacido en Benevento y muerto en Roma. Designado por Teodorico en el 526. Construyó en Roma la iglesia de los santos Cosme y Damián, y condenó el semipelagianismo en una carta a san Cesáreo de Arlés, que el concilio de Orange (529) convirtió en cánones.
Papa Felix IV

Papa Bonifacio II
CRISTIANDAD: 530. Comienza su pontificado Bonifacio II, (530-532). De origen godo, puso fin a las últimas derivaciones heréticas del pelagianismo.
24 Septiembre
CRISTIANDAD: Año 366 .(Se cumplen 1638 años) Muere el Papa Liberio (352-366). Envuelto en la controversia arriana, fue desterrado por Constancio a Berea de Tracia, donde aparentemente aceptó el arrianismo. Pero, de regreso en Roma (358), combatió dicha doctrina y expulsó al antipapa Félix, impuesto por el emperador.
Papa Liberio
25 Septiembre
26 Septiembre
27 Septiembre
28 Septiembre

ORIENTE: 551 a.de C. (se cumplen 2555 años) Nace el filósofo Confucio.
Kung Fu-Tse, nació en Lu, actual Shantung, China, y muerto en el 479 a.de C.).

Procedente de una familia noble arruinada, a lo largo de su vida alternó periodos en los que ejerció como maestro con otros en los que sirvió como funcionario del pequeño estado de Lu, en el nordeste de China, durante la época de fragmentación del poder bajo la dinastía Chu.

Fracasó en sus intentos por atraerse a los príncipes, limitándose su influjo en vida al que consiguió ejercer directamente sobre algunos discípulos. La importancia del personaje procede de la difusión posterior de su pensamiento, conocido como confucianismo o confucionismo, contenido fundamentalmente en sus Entrevistas.
Dicho pensamiento puede interpretarse como una respuesta al clima de desorden y de continuas luchas entre señores feudales que imperaba en la época histórica que le tocó vivir. El confucianismo es fundamentalmente una ética y no una religión, pues apenas hay en él mención a la divinidad, ya que Confucio rehusó especular sobre el más allá.
El centro de sus preocupaciones fue la moral personal, tanto por lo que respecta a la orientación de las conductas privadas como a las normas del buen gobierno. Dicha moral, basada en el altruismo, la tolerancia, el respeto mutuo, la armonía social y el cumplimiento del deber, constituía en realidad una sistematización de ideas presentes en la cultura china, razón por la que se difundió con facilidad y contribuyó a modelar la sociedad y la política chinas sobre una base común.
Se trata, en consecuencia, de un pensamiento conservador, y de hecho así lo presentó Confucio, situando en el pasado la «edad de oro» en la que habían imperado los buenos principios a los que los chinos debían regresar. Confucio reforzó la importancia de la familia tradicional en la sociedad china, al insistir en el respeto de los hijos a los padres y en la obediencia de las mujeres a sus maridos.
También reforzó la sumisión del pueblo a las autoridades, aunque rechazando la tiranía: los súbditos debían obediencia al soberano, ya que el Estado existía para buscar el bien de los gobernados; pero, por la misma razón, los gobernantes debían gobernar según rectos principios éticos, aplicando el ejemplo moral y no la fuerza.
Soñaba con el regreso a un pasado idealizado en el que un emperador sabio y bondadoso (el «hijo del Cielo») gobernara y fuera obedecido como un padre por sus hijos, en un clima general de paz y de orden. Confucio creía en la existencia de un orden cósmico perfecto, que debía ser imitado en los asuntos humanos, logrando la armonía de la tierra con el Cielo, fuerza inteligente que gobierna el mundo.
A pesar de su talante netamente conservador, el pensamiento de Confucio tenía un potencial innovador en la medida en que exigía un gobierno moral y bienhechor: proclamaba que la nobleza no procedía del nacimiento sino de la superioridad moral; y dejaba abierta la puerta a la rebeldía contra los gobernantes inmorales.
Quizá por ello sus ideas no fueron aceptadas por los dirigentes de la época, mientras se iban extendiendo entre el pueblo llano; perseguido infructuosamente durante la época de la dinastía Ts’in (221-206 a.de C.), el confucianismo se convirtió en la filosofía oficial del Estado bajo la dinastía Han (206 a.de C.al 220 ).
Desde entonces, el sistema de selección del personal al servicio del Estado mediante oposiciones convirtió el estudio del pensamiento de Confucio y de sus seguidores en uno de los pilares de la formación de un hombre culto, que abría las puertas de la burocracia y de la promoción social. Esta doctrina moderada y fuertemente anclada en la mentalidad tradicional ha marcado la ética dominante en China al menos hasta comienzos del siglo xx y su influencia sigue siendo perceptible hasta nuestros días, a pesar del esfuerzo de las autoridades comunistas por erradicarla; su influencia se propagó también a Japón, Corea y Vietnam como parte del influjo cultural que en términos generales han recibido esos países de la vecina China.


ROMA: Año 106 a.de C.: Nace Cneo Pompeyo Magno .
Militar y político romano nacido en Pelusio y muerto en Egipto, en el 48 a.de C.

Perteneciente a la gens plebeya de los Pompeyos, su padre había sido cuestor, pretor y cónsul. Con él se había formado como militar. Durante las guerras civiles de Roma, formó un ejército propio, que puso al servicio de Sila, derrotando a los partidarios de Mario en Sicilia y en África (83 a.de C.); y cuando el partido popular pareció revivir bajo la dirección de Lépido, Pompeyo se encargó de derrotarlo en Etruria (77 a.de C.).

Luego fue enviado a Hispania, en donde aplastó la rebelión de Sertorio (77-71 a.de C.); y, al regresar a Italia, acabó con los restos de la rebelión de esclavos encabezada por Espartaco.
Ejerció el consulado con Craso en el 70 a.de C.. Luego recibió plenos poderes por tres años para limpiar de piratas el Mediterráneo (67 a.de C.). Se le renovó el mando en el 66 para dirigir la guerra contra el rey del Ponto, Mitrítades, al cual derrotó; ello le permitió reorganizar los dominios romanos en Asia, incorporando Siria, Cilicia y el Ponto como provincias (64 a.de C. ) y creando a su alrededor una protección de Estados vasallos.
Sin embargo, el Senado se opuso a sus ambiciones de poder y no ratificó las medidas que había tomado. Pompeyo tuvo que aceptar la formación de un triunvirato, compartiendo el poder con Julio César y con Craso (60 a.de C.), con un reparto territorial que le otorgaba el mando en Hispania.
Pompeyo pudo así realizar su proyecto de repartir tierras a los veteranos licenciados del ejército. Tras la muerte de este último en la guerra contra los partos, y estando César ocupado en la conquista de las Galias, el Senado nombró a Pompeyo cónsul único para restablecer el orden en la ciudad contra los motines de los mercenarios (52 a.de C.).
César regresó a Roma dispuesto a hacerse con el poder, mientras el Senado encargaba a Pompeyo la defensa de la República (49 a.de C.); estalló así la guerra abierta entre ambos, que favoreció a César.
Pompeyo y sus partidarios huyeron a Grecia, donde fueron definitivamente derrotados en la batalla de Farsalia. Pompeyo consiguió huir y refugiarse en Egipto; pero hasta allí le persiguió César, provocando la Guerra Alejandrina (48-47 a.de C.), que hizo subir a Cleopatra al trono de los faraones.
Antes incluso de alcanzar la costa egipcia, Pompeyo murió asesinado por el tribuno Lucio Septimio.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POLITICA
20 Septiembre
GRECIA: 480 a.de C. Batalla de Salamina con la victoria de Temístocles sobre la flota de Jerjes. En torno al año 480 a.C. los persas, en su afán por conquistar Europa, habían invadido la parte oriental de Grecia. Tras la legendaria batalla de las Termópilas en la que un puñado de espartanos comandados por Leónidas cayó defendiendo su posición frente al enemigo, la flota griega se dirigió a Salamina para proteger la evacuación de Atenas mientras las naves persas zarpaban hacia el golfo de Sarónica y las tropas se abatían, ya sin obstáculos, sobre el Ática y el Peloponeso.
Los griegos contaban con unas 350 naves y 85.000 soldados, mientras que las fuerzas de sus oponentes eran considerablemente mayores, con más de 300.000 hombres.
El grueso de la población de Atenas se refugió en la isla de Salamina merced a una consulta que se hizo al oráculo de Delfos en la que la pitia le advertía de que la victoria griega pasaba por la construcción de una “muralla de madera”, y que Temístocles interpretó como formada por barcos. Mientras Atenas era destruida y sus templos saqueados en revancha por la derrota de Maratón, sus habitantes, en al isla vecina, aguardaban el inminente ataque persa.
Euribíades y los espartanos preferían luchar cerca de Corinto para poder retirarse tierra adentro en caso de necesidad e insistían en la necesidad de construir una muralla defensiva, pero Temístocles logró finalmente convencerles de las ventajas de luchar en Salamina.
Por su parte, Jerjes había situado su flota en el puerto de Falero. Ésta estaba formada por más de 1.200 naves aunque en un principio contaba con muchas más, que fueron diezmadas por tormentas en el Egeo y por la batalla de Artemision.
Los persas decidieron que combatirían a los griegos en la costa de Salamina, y estaban tan convencidos de su victoria que Jerjes se hizo construir un trono en la orilla para poder contemplar el desarrollo de la lucha. Temístocles mandó un esclavo para informar a Jerjes y hacerle creer que los griegos no habían decidido aún el emplazamiento de la batalla, que Temístocles en el fondo estaba de su parte y que sus hombres, desorganizados y temerosos, pensaban retirarse por la noche.
Jerjes le creyó y situó su flota bloqueando la salida del golfo, lo cual sirvió a además para bloquear a los espartanos es caso de que cambiasen de opinión.
Según Esquilo y Herodoto, es la eterna lucha entre libertad y esclavitud.
Los griegos contaban con unas 350 naves y 85.000 soldados, mientras que las fuerzas de sus oponentes eran considerablemente mayores, con más de 300.000 hombres. Parece ser que Artemisia de Halicarnaso, aliada de los persas en Asia Menor, trató de convencer a Jerjes de esperar a que los griegos se rindieran, porque, pese a su aparente superioridad, creía que las enormes naves persas tendrían dificultades para desenvolverse en lo angosto de la geografía de Salamina, pero el rey prefirió hacer caso a su consejero Mardonio y preparó el ataque.
Durante la noche los persas entraron en el golfo esperando sorprender a los griegos en su huida, mientras éstos sin embargo aguardaban alerta en sus barcos. A la mañana siguiente los persas estaban cansados y confusos tras haber buscado inútilmente a los griegos sin éxito, pero siguieron con su propósito de atacar a la flota.
Los barcos griegos, pequeños y maniobrables, fingieron retirarse, y cuando las grandes naves persas estuvieron atrapadas en las estrecheces del golfo, se lanzaron al ataque.
Los persas trataron de dar marcha atrás pero el viento desfavorable se lo impidió y el propio caos de sus naves atoradas sin poder moverse y estorbándose unas a otras fue su perdición. Tal era la densidad de barcos que parecía una batalla terrestre, y los hoplitas, fuertemente armados, sembraron el pánico entre sus adversarios.
Gran parte de los temibles trirremes persas fueron hundidos o capturados y las bajas entre sus hombres fueron a decir de Herodoto más numerosas porque, a diferencia de los griegos, aquéllos no sabían nadar.
La victoria griega en la batalla de Salamina marcó un punto de inflexión en las guerras contra el imperio persa. Jerjes volvió a Persia dejando a Mardonio y a una pequeña fuerza para controlar las áreas conquistadas de Grecia. Éste fue capaz de volver a tomar Atenas pero las diferentes ciudades-estado se unieron para hacer frente al común enemigo, que acabaría siendo derrotado definitivamente en Platea.
A decir de los historiadores, la confrontación entre griegos y persas es algo más que un hecho militar, es un auténtico enfrentamiento cultural entre dos comunidades, una de ciudadanos libres que se autogobiernan y otra sometida a un poder autocrático.
(Raquel Cubero)

ROMA: 368. El emperador Valentiniano visita la ciudad de Nijmegen (Nimega), situada en la actual Holanda. Su nombre en ese momento era Batavodurum, y luego se llamó Noviomagus, y era capital de bátavos en la Germania Inferior.

ROMA: 451. Batalla de los Campos Cataláunicos, en la cual el general Aecio derrota a Atila. Batalla donde se unen romanos, visigodos, francos y alanos contra Atila, quien habría contado con ayuda de ostrogodos y algún otro pueblo germánico. Atila decide atacar por el flanco que protegían los visigodos, llevando estos la peor parte. Teodorico muere en la batalla, pero su hijo Turismundo siguió comandando sus tropas. Nadie podría decir que hubo un claro vencedor, pero Atila decidió al caer el sol retirarse del lugar, salvándose el reino visigodo de Tolosa, y por consiguiente, Roma también.
21 Septiembre
22 Septiembre
23 Septiembre
24 Septiembre

ROMA: Año 312. Comienza a ver Constantino la señal de la cruz.
En el año 312 de nuestra era, el emperador Constantino el Grande -adorador del dios Sol -, en la noche previa a la batalla decisiva contra Majencio, su principal rival por el trono del Imperio, soñó que Cristo se le aparecía y le decía que grabara esas dos letras, XP, en la parte superior de los estandartes de sus regimientos. Al día siguiente, antes de la contienda, dice la leyenda que vio aparecer dicho sello, con el añadido de una barra transversal formando la imagen de una Cruz, sobre la esfera cegadora del sol y, debajo, las palabras griegas EN-TOUTOI-NIKA , más conocidas
en su traducción latina de In hoc signo vinces, «Con este signo vencerás».

el emperador Constantino
Como Constantino, incuestionablemente, derrotó a Majencio en la batalla del Puente Milvio, su estandarte con el Crismón, llamado más tarde Labarum, se convirtió en la bandera del Imperio. Este símbolo, pues, adquirió una importancia extraordinaria en lo que fueron los restos del Imperio Romano y, cuando la parte occidental del territorio -Europa-, cayó en poder de los bárbaros, continuó usándose en la parte oriental -Bizancio-, al menos hasta el siglo VI, momento en el que, como ya se ha dicho, desapareció por completo del arte cristiano.
25 Septiembre
26 Septiembre

ROMA: Año 70. Jerusalem cae bajo las legiones de Tito.
Hacia finales del año 68, un tal Simón bar-Giora, aprovechando la retirada de Vespasiano y la suspensión de la guerra por el problema de la sucesión imperial, reunió un grupo de seguidores y comenzó a presionar por la Galilea inferior, robando y devastando todo el territorio; [Simón se apoderó de un gran botín. Poco después se dirigió a Jerusalem, donde el pueblo no complacido por el gobierno tiránico de Juan de Giscala, le abrió las puertas de la ciudad." [1]
Con la entrada de Simón bar-Giora en la ciudad, estalló nuevemente la guerra civil en Jerusalem. A partir de ese momento la situación política dentro de la capital se hacía más difícil puesto que los judíos peleaban entre sí debido a que el grupo dirigente del partido de los zelotes-sicarios se hallaba dividido y encabezado por los tres personajes que mencionaremos a continuación:
Juan de Giscala => que se distinguía por su radicalismo, y que venia actuando y gobernando tiránicamente en la ciudad desde la caída de Galilea en poder de los romanos; dominaba el montículo del Templo;
Eleazar ben Simón => un zelote moderado, que se oponía política y gubernativamente a Juan y a Simón, controlaba el acceso al Templo;
la caida de Jerusalen
Simón bar-Giora => que había entrado en la ciudad a fines del 69, y aunque planteaba la misma política de Juan no se unió a él sino que ocupó la Ciudad Alta y gran parte de la Baja.
Cuando llegó la fiesta de Pascuas del año 70, la gente que se había reunido en el Templo para purificarse y ofrecer holocaustos y sacrificios fue atacada por los partidarios de Juan, quienes con sus dagas asesinaron a Eleazar [2]. Por lo tanto, a partir de esta Pascuas el partido de los zelotes-sicarios se dividió en dos, encabezado por Juan y Simón quienes se repartieron las tareas de defensa, porque Tito había llegado y sitiado la ciudad.
Sitio y Toma de la Ciudad de Jerusalem, año 70.-
Para poder entender la forma y todo el proceso del sitio de la ciudad de Jerusalem, creemos conveniente dar una descripción geográfica de misma:
«Jerusalem está situada sobre dos montículos: uno, un poco más alto, al oeste, y otro, más bajo, al este. Entre los dos había un profundo barranco, llamado Tiropeón. En el montículo occidental estaba la ciudad alta, y en el oriental la baja. Esta última era llamada también 'Acra', (...).
Al norte del Acra estaba el emplazamiento del Templo, ampliado enormemente por Herodes el Grande. Cerca del área del Templo, en el lado norte se encontraba la fortaleza Antonia. El Templo estaba rodeado en sus cuatro costados, por una fuerte muralla y así constituía (...) un pequeño fuerte.
La ciudad alta y la baja estaban rodeadas por una muralla común, que partiendo del lienzo occidental de la muralla del Templo, seguía en dirección oeste dando vuelta en un amplio semicírculo alrededor de ambas partes de la ciudad y terminaba en la esquina noroeste del Templo.
Además, la ciudad alta debía estar separada de la baja por otra muralla [la segunda, de norte a sur, a lo largo del Tiropeón, puesto que Tito, ya una vez en posesión de la ciudad baja, aun tuvo que dirigir sus arietes contra la muralla de la ciudad alta. Tanto al oeste como al sur y al este, la muralla exterior [la primera se alzaba sobre enormes precipicios; solamente en la parte norte estaba sobre un terreno más o menos nivelado; había una segunda muralla, curvada hacia el norte, que encerraba una segunda muralla, y formando una tercera curva más hacia el norte todavía, había una tercera muralla que Agripa I había comenzado y que se completó durante la revuelta, cuando lo exigieron las circunstancias. Este tercer cerco contenía la llamada Ciudad Nueva o suburbio de Bezera.»[3].
Debido a que el único acceso posible a la ciudad fortificada de Jerusalem era el lado Norte, Tito colocó las máquinas de asedio en ese lugar, comenzando a golpear la tercera muralla mirando desde afuera. Ante los golpes del ariete Juan y Simón se prepararon para enfrentar a los romanos; ambos ordenaron y dispusieron sus fuerzas de combate por toda la ciudad:
«Simón tenía a sus ordenes una multitud guerrera y sediciosa de diez mil hombres; y ocupaba la Ciudad Alta, la gran muralla hasta el Cedrón, y parte de la muralla antigua desde la piscina de Siloé hasta el Palacio de Monabazes. Juan disponía de seis mil hombres armados y dominaba la Torre Antonia, el Templo y los lugares cercanos» [4].-
Tito, después de golpear con los arietes la tercera muralla por espacio de varios días, logró tomarla el día 7 de Artemisión (Abril-Mayo) del año 70. Después comenzaron a golpear la segunda; y la conquista de la tercera muralla le permitió ocupar Valle del Cedrón y ponerse fuera del alcance de los proyectiles judíos de los suburbios de Bezata.
Terminados los terraplenes, Tito emprendió el ataque de la Torre Antonia (día 27/Artemisión/70), pero los zelotes prepararon esta estrategia:
« (...) Juan socavó el suelo desde la Torre Antonia hasta los terraplenes y sostuvo con vigas cruzadas las obras de los romanos, que de este modo quedan al aire. Luego hizo llenar el espacio con maderas, cubiertas de betún y fez, a las que finalmente prendió fuego. Cuando las vigas se consumieron, la zanja cedió en muchos puntos y los terraplenes se desplomaron (...)".
"Esta catástrofe repentina llenó de terror los romanos (...). El accidente sobrevino cuando ya se creían victoriosos. Les pareció inútil luchar contra el fuego, (...) los terraplenes quedaron destruidos.» [5].-
En consecuencia el primer intento romano para tomar la Torre Antonia fue un fracaso.
Días después, Simón prendió fuego a las máquinas de guerra que Tito había colocado para atacar la Ciudad Alta, y logró destruirlas. [6]. Debido a estos dos reveses, Tito decidió tomar la ciudad de Jerusalem por hambre; por lo tanto construyó a su alrededor un muro de circunvalación para evitar que los habitantes tuvieran la posibilidad de recibir ayuda desde el exterior.
Al mismo tiempo que se construía el muro, los soldados construyeron nuevas plataformas para poder tomar la Torre Antonia. Juan preparó otro ataque para destruirla pero esta vez fracasó. Al día siguiente los romanos comenzaron el segundo intento para tomar la fortaleza. La noche del 5 de Pamero (Junio-Julio) del 70, los soldados lograron eliminar a los centinelas judíos; finalmente Tito entró en la Torre Antonia y la redujo a cenizas [7].-
Sin que la Torre Antonia se interpusiera ya, Tito comenzó el asedio del Templo de Jerusalem que estaba defendido por los zelotes y los sacerdotes comandados por Juan.
El general romano construyó nuevas plataformas para alcanzar los muros exteriores. El día 9 de Lous (Julio-Agosto), Mitus prendió fuego a las puertas de acceso al Templo, el incendio se propagó hacia el interior del recinto, el cual comenzó a quemarse [8].
Según Josefo, Tito trató de evitar la propagación del incendio, pero éste se propagó y todo el Templo fue quemado.
Los vasos, el candelabro de siete brazos (menorah) y todos los objetos sagrados para los judíos fueron robados o destruidos por los romanos. Juan de Giscala, con sus zelotes, al ver que el recinto sagrado estaba perdido, lograron escapar hacia la Ciudad Alta y unirse a Simón Bar-Giora. La destrucción completa del Templo de Jerusalem (con excepción del Muro Oriental, llamado actualmente "Muro de los Lamentos") posibilitó el acceso a la Ciudad Alta, último reducto de los defensores de la ciudad de Jerusalem.
Para tomar la Ciudad Alta, Tito debió nuevamente construir plataformas de acceso y terraplenes, y alcanzar la primera muralla, construida entre el 20 de Lous y el 7 de Gorpieo (Agosto-Septiembre). Una vez que las máquinas y los terraplenes estuvieron listos, los arietes comenzaron a golpear.
Los sitiados no resistieron por mucho tiempo, la Ciudad Alta fue ocupada con facilidad, se izaron los estandartes romanos sobre ella y se proclamó la victoria el día 8 de Gorpieo del año 70. La ciudad de Jerusalem fue arrasada y destruida; solamente quedaron en pié las torres del Palacio de Herodes el Grande (lpicus, Fasael, y Mariamme); una parte de las murallas y el muro Oriental del Templo.-
Concluimos que el sitio y la toma de Jerusalem fue ardua y difícil. Tito se vio obligado a construir para cada sector de la ciudad maquinas de asedio, plataformas y terraplenes para poder destruir las fortificaciones y refugios de los judíos, como el caso de la Torre Antonia, el Templo o la Ciudad Alta. Después de casi seis meses (desde la Pascua hasta septiembre del 70) la ciudad fue conquistada por las legiones romanas comandadas por Tito; sus habitantes, los zelotes-sicarios y sus jefes murieron en el furor de la batalla o por el hambre.
Notas Bibliográficas:
[1] SCHURER, op.cit.; vol. 1, p.638.-
[2] Cf. JOSEFO, GJ 5,3,1.-
[3] Cf., SCHURER, op.cit.; vol. 1,p.642-42.-
[4] Cf. JOSEFO, GJ 5,6,1.-
[5] Cf. JOSEFO, GJ 5,9,14.-
[6] Cf. JOSEFO, GJ 5,11,4.-
[7] Cf. JOSEFO, GJ 6,1,7.-
[8] Cf. JOSEFO, GJ >6,4,6-7.-
La Dominación Romana en Palestina del 63 a.C. al 70 d.C."
Lic. Laura Bizzarro Copyright 1999/2000 - Todos los Derechos reservados


27 Septiembre
ROMA: Año 48 a.de C. Pompeyo desembarca en Egipto luego de ser derrotado por César, circunstancia en la cual es rápidamente asesinado por los esbirros de Ptolomeo XIII.
Transcribo a continuación el relato que hace Plutarco de los ultimos momentos de Pompeyo :
«LXXVII.- Luego que prevaleció el parecer de ir a Egipto, dando la vela de Chipre en una trirreme seléucida con su mujer, y siguiéndole los demás, unos con embarcaciones menores y otros en transportes, hizo la travesía sin accidente alguno; pero habiendo sabido que Tolomeo se hallaba en Pelusio haciendo la guerra a su hermana, hubo de detenerse, enviando persona que anunciara al rey su llegada y le pidiera benigna acogida.
Tolomeo era muy jovencito, y Potino, que era el árbitro de los negocios, juntó en consejo a los de mayor autoridad, que la tenían los que él quería, y les mandó dijera cada uno su dictamen. ¡Era cosa bien triste que sobre la suerte de Pompeyo Magno hubieran de decidir el eunuco Potino, Teódoto de Quío, llamado por su salario para ser maestro de retórica, y el egipcio Aquilas.
Porque estos consejeros eran los principales entre los demás camareros y ayos, y Pompeyo, que no tenía por digno de su persona ser deudor de su salud a César, estaba esperando al áncora lejos de tierra la resolución de semejante senado.
Los pareceres fueron del todo opuestos, diciendo unos que se le desechase, y otros, que se le llamara y recibiera; pero Teódoto, haciendo muestra de su habilidad y pericia en la materia, demostró que ni en lo uno ni en lo otro había seguridad, porque de recibirle tendrían a César por enemigo y a Pompeyo por señor, y de desecharle incurrirían en el odio de Pompeyo por la expulsión, y en el de César por tener todavía que perseguirle; así que lo mejor era mandarle venir y matarle, pues de este modo servirían al uno y no tenían que temer al otro, añadiendo con sonrisa, según dicen, que hombre muerto no muerde.
LXXVIII.- Así se determinó, y Aquilas tomó a su cargo la ejecución, el cual, llevando consigo a un tal Septimio, que en otro tiempo fuera tribuno a las órdenes de Pompeyo, a otro que había sido centurión, llamado Salvio, y tres o cuatro criados, se dirigió a la nave de Pompeyo.
Habían pasado y reunídose en ella los principales de su comitiva para estar presentes a lo qué ocurriese, y cuando vieron que el recibimiento no era ni regio ni brillante, como Teófanes se lo había hecho esperar, viniendo sólo unos cuantos hombres en un barquichuelo de pescador, ya les pareció sospechosa la poca importancia que se les daba y aconsejaron a Pompeyo sacara la nave a alta mar hasta ponerse fuera de alcance; pero
en esto, atracando ya el barquichuelo, se levantó el primero Septimio, saludó en lengua romana a Pompeyo con el título de emperador, y Aquilas, saludándole en griego, le instó para que pasase a su barco, porque había mucho cieno y por allí no tenía para su galera bastante profundidad el mar, y además abundaba de bancos de arena.
Veíase al mismo tiempo que se aprestaban algunas de las naves del rey y que se coronaban de tropas la orilla; de manera que no les era dado huir aunque mudaran de propósito, y, por otra parte, si tenían dañadas intenciones, con la desconfianza defenderían su injusticia.
Saludando, pues, a Cornelia, que muy de antemano lloraba su muerte, dio orden de que se embarcara primero a dos centuriones, a su liberto Filipo y un esclavo llamado Escita, y al darle la mano Aquilas, volviéndose a su mujer y a su hijo, recitó aquellos yambos de Sófocles: Quien al palacio del tirano fuere esclavo es suyo aun cuando libre parta.
LXXIX.- Habiendo sido ésta las últimas palabras que pronunció, descendió al barco, y como mediase bastante distancia desde la galera a tierra, y ninguno de los que iban con él le hubieran dirigido siquiera una expresión de agasajo, poniendo la vista en Septimio, “Paréceme- le dijo- haberte conocido en otro tiempo siendo mi compañero de armas”; a lo que le contestó bajando sólo la cabeza, sin pronunciar palabra ni poner siquiera buen semblante; por tanto, como se guardase por todos un gran silencio, sacó Pompeyo un libro
de memoria y se puso a leer un discurso que había escrito en griego para hacer uso de él con Tolomeo.
Cuando arribaban a tierra, Cornelia, que, llena de agitación e inquietud, había subido con los amigos de Pompeyo a la cubierta de la nave, para ver lo que pasaba, concibió alguna esperanza al observar que muchos de los cortesanos salían al desembarco como para honrarle y recibirle.
En esto, al tomar Pompeyo la mano de Filipo para ponerse en pie con mayor facilidad, Septimio fue el primero que por la espalda le pasó con un puñal, y enseguida desenvainaron también sus espadas Salvio y Aquilas.
Pompeyo, echándose la toga por el rostro con entrambas manos, nada hizo ni dijo indigno de su persona, sino que solamente dio un suspiro, aguantando con entereza los golpes de sus asesinos.
Y habiendo vivido cincuenta y nueve años, al otro día de su nacimiento terminó su carrera.
LXXX.- Los de las naves, habiendo visto su muerte, movieron un llanto que llegó a oírse desde la tierra, y levantando áncoras huyeron con precipitación. Ayudábalos un recio viento cuando ya estaban en alta mar, por lo que, aunque los Egipcios quisieran perseguirlos, desistieron de su propósito.
Al cadáver de Pompeyo le cortaron la cabeza, arrojando el cuerpo desnudo a tierra desde el barquichuelo y dejándolo que fuera espectáculo de los que quisiesen verlo.
Estúvose a su lado Filipo hasta que se cansaron de mirarlo; después, lavándolo en el mar y envolviéndolo en una miserable ropa suya, por no tener otra cosa, se puso a registrar por
la orilla, y descubrió los despojos de una lancha gastados ya por el tiempo, pero bastante todavía para la mezquina hoguera de un cadáver, y aun éste no entero.
Mientras los recogía y amontonaba, hallándose allí cerca un Romano ya de edad, que había hecho sus primeras campañas con Pompeyo cuando todavía era joven: “¿Quién eres- le dijo- tú, que tienes el cuidado de dar sepultura a Pompeyo Magno?” Respondióle que un liberto suyo: “Pues no has de ser tú solo, – continuó- el que le preste tan debido oficio: admíteme a mí a la parte de este tan piadoso encuentro, para no tener tanto de qué culpar a mi suerte en esta ausencia de la patria, gozando entre tantas aflicciones el consuelo de tocar e incinerar con mis manos al mayor capitán que ha tenido Roma”.
Estos fueron los funerales de Pompeyo. Al día siguiente, Lucio Léntulo, que sin saber nada de lo sucedido navegaba de Chipre y aportó a tierra, luego que vio la hoguera de un cadáver, y que al lado de ella estaba Filipo, al que aún no había conocido:
“¿Quién es- dijo- el que cumplido su hado reposa en esta tierra? ¡Quizá tú- continuó- oh Pompeyo Magno!”; y habiendo desembarcado de allí a poco le prendieron y dieron muerte. Así acabó Pompeyo.
De allí a breve tiempo llegó César al Egipto, que se había manchado con tales crímenes, y al que le presentó la cabeza de aquel le tuvo por abominable, volviendo el rostro por no verle; presentáronle también el sello, y al tomarlo lloró.
Estaba en él grabado un león con la espada en la mano. A Aquilas y Potino les hizo dar muerte, y, habiendo sido el rey vencido en una batalla junto al río, no se volvió a saber de él.
A Teódoto el Sofista no le alcanzó la venganza de César, porque huyó del Egipto, andando errante y aborrecido de todos; pero Marco Bruto, en el tiempo en que mandó después de haber dado muerte a César, le encontró en el Asia, y habiéndole hecho sufrir toda clase de tormentos, le quitó la vida.
Las cenizas de Pompeyo fueron entregadas a Cornelia, que, llevándolas a Roma, las depositó en el Campo Albano

28 Septiembre

ROMA: 61 a.de C. Pompeyo celebra su tercer triunfo en Roma.
Plutarco nos ilustra nuevamente sobre este evento :
«XLV.- A la grandeza de su triunfo, aunque se repartió en dos días, no bastó este tiempo, sino que muchos de los objetos que le decoraban pasaron sin ser vistos, pudiendo ser materia y ornato de otra pompa igual.
En carteles que se llevaban delante iban escritas las naciones de quienes se triunfaba, siendo éstas: el Ponto, la Armenia, la Capadocia, la Paflagonia, la Media, la Cólquide, los Iberos, los Albanos, la Siria, la Cilicia, la Mesopotamia, las regiones de Fenicia y Palestina, la Judea, la Arabia, los piratas destruidos doquiera por la tierra y por el mar, y además los fuertes tomados, que no bajaban de mil; las ciudades, que eran muy pocas menos de novecientas; las naves de los piratas, ochocientas, y las ciudades repobladas, que eran treinta y nueve.
Había dado sobre todo esto razón por escrito de que las rentas de la república eran antes cincuenta millones de dracmas, y las de los países que había conquistado montaban a ochenta millones y quinientas mil.
En moneda acuñada y en alhajas de oro y plata habían entrado en el erario público veinte mil talentos, sin incluir lo que se había dado a los soldados, de los cuales el que menos había recibido mil quinientas dracmas.
Los cautivos conducidos en la pompa, además de los jefes y caudillos de los piratas, fueron: el hijo de Tigranes, rey de Armenia, con su mujer y su hija; la mujer del mismo Tigranes, Zósima; el rey de los Judíos, Aristobulo; una hermana de Mitridates, con cinco hijos suyos y algunas mujeres escitas; los rehenes de los Albanos e Iberos y del rey de los Comagenos, y, finalmente, muchos trofeos, tantos en número como habían sido las batallas que había ganado, ya por sí mismo y ya por sus lugartenientes.
Lo más grande para su gloria, y de lo que ningún Romano había disfrutado antes que él, fue haber obtenido este triunfo de la tercera parte del mundo; porque otros habían alcanzado antes tercer triunfo; pero él, habiendo conseguido el primero de África, el segundo de la Europa y este tercero del Asia, parecía en cierta manera que en sus tres triunfos había abarcado toda la tierra.»

29 Septiembre

PERSIA: 522 a.de C. En este día, Darío mató a Esmerdis, rey de Persia.
Esmerdis era hijo de Ciro II y hermano de Cambises. En el bajorrelieve de Behistún, Darío I cuenta que Cambises, primogénito de Ciro, hizo matar secretamente a Esmerdis, y que, haciéndose pasar por éste, el mago Gaumata se rebeló contra Cambises y se coronó rey.
Pero es probable que Darío explicara esta historia para justificar su usurpación del trono y que Esmerdis llegara a rey tras levantarse contra Cambises. Esmerdis, que sería a su vez derrocado por Darío, hizo destruir templos babilónicos y llevó a cabo diversas reformas que desagradaron profundamente a los nobles.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RELIGION Y MITOLOGIA
20 Septiembre

ROMA: En el santuario de Eleusis se realizaba la representación de un drama sagrado en que tanto los iniciados como los oficiantes tenían un papel que desempeñar, hasta que acababan por experimentar como actores lo inefable; la totalidad de sus sentidos y emociones se veía sacudida por lo que de allí en adelante sería por siempre lo inexpresable.
En este mito se intentan conciliar muchos temas. En una lectura superficial, se aluden etiológicamente diversos elementos del rito, esto es, se presentan en el mito, como ocurridos por primera vez, una serie de gestos que se repiten en el ritual, actualizándolo, año tras año. Así la búsqueda con antorchas de Deméter es como la que hacen los iniciandos en una parte del ritual.

El silencio de la diosa, el ayuno, el asiento en un lugar cubierto de un vellón, la bebida del ciceó son también correlatos de acciones llevadas a cabo por los iniciandos.
Incluso los gestos chuscos de la criada Yambe recuerdan los versos yámbicos que acompañan episodios festivos y burlescos de la celebración. Los elementos del ritual aludidos aparecen así fundados por haber ocurrido in illo tempore, en el tiempo mítico (Profesor Alberto Bernabé Pajares, Catedrático de Filología Griega, Universidad Complutense (Madrid) : LOS MISTERIOS DE ELEUSIS

Según el profesor Bernabé existen unos rasgos generales que aparecen en estas celebraciones, entre los que destacan:
1. Hay una iniciación. En algunos casos lo característico es que esta iniciación está abierta a ambos sexos y tanto a ciudadanos como a no ciudadanos. En Eleusis, sólo pueden iniciarse personas adultas y que supieran hablar griego.
2. Hay en ellos un fuerte componente agrario, que se manifiesta tanto en la relación de los mitos que los sustentan con los ciclos de la naturaleza. como de un modo más físico, porque forma parte del rito la ingestión de productos del campo, como vino o cebada. La ingestión de vino presenta otro aspecto que podríamos denominar en términos eufemísticos, la expansión de la conciencia, una cierta huida del estrecho marco del yo. Como veremos luego, teorías poco contrastadas y muy deficientemente basadas hablan del uso de alucinógenos.
3. También hay un fuerte componente sexual. Pero no malinterpretemos la afirmación. No se trata de orgías dignas de una película X, sino de que el culto es una exaltación de la vida y tal exaltación se manifiesta, por ejemplo, en la exhibición de representaciones de genitales.
4. Se acompañan de mitos, que generalmente hablan de dioses que sufren, incluso que mueren, aunque habitualmente tras la extrema caída vuelve su recuperación, su resurrección y su gloria. Todo ello apunta a que en los orígenes de estos ritos mistéricos pueden estar, por una parte, ritos de iniciación y por otra, ritos agrarios, y que la unión de iniciación, exaltación agraria y sexo pueden ser los vehículos de representar en el rito el triunfo de la vida sobre la muerte.
Los componentes básicos de los rituales son tres:
1. acciones (drómena)
2. visiones (horómena)
3. un tipo de texto pronunciado (legómena).
Los cultos mistéricos se enfrentan a numerosos prejuicios cuando son estudiados y los tópicos aparecen con rapidez. muchos de estos tópicos han desaparecido gracias a los estudios recientes:
El primero de los tópicos se refiera a su aparición, generalmente se asociaban a fenómenos tardíos, que son tardíos, cuando el mundo clásico rescinde el contrato con sus dioses, pierde el gusto por lo colectivo y busca la salvación individual, y en ese momento aparece, entre otros, una serie de religiones y cultos, denominados como mistéricos, como el culto a Isis o a Mitra, incluso el cristianismo pero los ritos de Eleusis o los misterios dionisíacos son de alta antigüedad en Grecia, datados hacia el 700 a.de C.
El segundo de los tópicos es su origen oriental, aunque definir oriental es un tanto complicado dado que va desde el mundo egipcio, culto de Isis, pasando por el culto de Mitra o la Magna Martre frigia, origen indoario para terminar en el cristianismo, de la zona sirio-palestina. Oriente es la cultura egipcia, la mesopotámica, la persa, o la hitita la realidad es que los misterios, como tales, son más antiguos que la entrada de cultos como la Magna Mater o Mitra. No olvidemos que gran parte de la mitología griega bebe en fuentes de las anteriores culturas mencionadas.
Una de las fuentes esenciales para describir lo que ocurría en Eleusis, es la versión detallada que ofrece Pausanias, que como gran viajero de la Grecia Clásica da pelos y señales de todo lo que veía a modo de comentarista social de la época.

Magna Mater
Aunque, como buen escritor de misterio, y buscando impacto, dice que no puede describir los elementos que componen el misterio, porque en un sueño se le había prohibido, da las pistas suficientes, para que sus avezados lectores puedan leer entre líneas, y a sus entreveladas descripciones debemos añadir tu trocito de tal autor, un pedacito de vaso griego u, fragmento de relieve y agitamos la coctelera con un poco de estudio de historiadores, filólogos y teólogos y descubriremos, que aunque no se conoce todo a ciencia cierta y tenemos muchas lagunas ignoramos menos de lo que creemos del santuario, sus ritos, su administración y su modo de vida.

Una de las fuentes mas antiguas es el el Himno homérico a Deméter, siglo VII a.de C. y el santuario fue destruido por los godos al mando de Alarico, en el 394, unos años después de la prohibición del rito por parte de Teodosio, si sumamos el santuario tuvo una dilatada existencia, mas de un milenio de culto.
Diodoro asegura que el prestigio de los rituales eleusinos se basaba en su gran antigüedad y en la pureza del ritual.
EL culto de Eleusis fue controlado por el estado casi desde sus comienzos, en el 590 a.de C. hay una ley de Solón que regulaba un asunto de los Misterios, lo que indica que ya en aquel tiempo las decisiones sobre Eleusis se tomaban en Atenas. Existen muchos decretos reguladores, de la Asamblea ateniense, que muestran hasta qué punto era evidente la tutela de las instituciones sobre este fenómeno religioso.

relieve  Eleusis
La fuente más importante es el llamado Himno homérico a Deméter, que no tiene de homérico más que el nombre y el hecho de estar escrito en el mismo tipo de métrica y lengua de los poemas homéricos.
Es una obra muy antigua, tal vez del siglo VII a.de C., aunque no es el mito que se recitaba en el interior del santuario (porque se decía que era secreto). En el se narra cómo Perséfone se convierte en señora de los infiernos. De acuerdo con un plan trazado por Zeus, mientras Perséfone juega con otras muchachas a orillas del Océano, la tierra se abre y Hades la rapta para llevársela con él.

Deméter, cuando advierte que su hija ha desaparecido, la busca incansablemente de día y de noche, con antorchas, sin encontrarla. Por fin el Sol, testigo de excepción de cuanto ocurre sobre la tierra, la informa de lo sucedido. Deméter entonces se irrita, abandona el Olimpo y marcha a Eleusis disfrazada de vieja y allí es aceptada en casa de Céleo como nodriza de un hijo recién nacido, Demofonte.
En la casa, una criada llamada Yambe consigue con sus gestos alegrar momentáneamente a Deméter y logra que acepte beber una bebida llamada Ciceó, compuesta de agua, harina de cebada y poleo.
Deméter cría al niño Demofonte de una forma peculiar, le da néctar y ambrosía y por la noche lo pone al fuego para quemar su parte mortal. El propósito es convertirlo en dios. Pero su madre la espía y al ver cómo mete al niño en el fuego, grita, angustiada.
Deméter deja al niño y renuncia a convertirlo en dios (en la versión más antigua, lo deja que se queme). Pide entonces a los humanos que se le erija un templo y confiere una peculiar dignidad a Demofonte.
Una vez construido el templo, Deméter se refugia en él, irritada, y deja de propiciar que crezca la vegetación, lo que rompe completamente el orden de las cosas. Los hombres mueren de hambre y los dioses no reciben ofrendas. Zeus se decide a ensayar una conciliación.
Por fin, se llega a un acuerdo. Perséfone volverá una parte del año con su madre, pero pasará otra con su marido, Hades, en los infiernos. Y es por eso por lo que, año tras año, cuando Perséfone regresa, Deméter vuelve a cubrir la tierra de flores y frutos. Una vez conseguida la reconciliación, Deméter instaura los misterios y vuelve al Olimpo. (Profesor Alberto Bernabé Pajares, Catedrático de Filología Griega, Universidad Complutense (Madrid) : LOS MISTERIOS DE ELEUSIS .


21 Septiembre
22 Septiembre


CRISTIANDAD: 530. Discoro, considerado Antipapa, asume el pontificado entre el Papa Félix y el Papa Bonifacio, reteniendo el solio tan solo 3 semanas, pues muere el 14 de Octubre,


23 Septiembre

GRECIA: Los griegos celebraban la fiestividad de Némesis en este día.

24 Septiembre
25 Septiembre
26 Septiembre
27 Septiembre

GRECIA: Este día los griegos celebraban el nacimimiento de Atenea (Minerva para los romanos).
Hija de Zeus y Metis, diosa griega del pensamiento, símbolo del progreso intelectual.

Según la tradición nació de la cabeza de su padre, adulta y armada del escudo y la lanza. Se la conocía también con el nombre de Palas Atenea. Igualaba en sabiduría a Zeus y sobrepujaba a los demás dioses. Se le atribuía la invención de las ciencias, del arte y de la agricultura, habiendo dado a los griegos el olivo y el arado. Presidía la autoridad de los estados y de las leyes.

Los atenienses la consideraban su protectora, y de su nombre deriva el de la ciudad, Atenas, donde instituyó el Areópago o asamblea. Según la tradición, bajo el reinado de Cécrope ella y Poseidón contendían por la posesión de Atenas. Los dioses prometieron que correspondería al que hiciese el don más útil a los hombres.

Poseidón, de un golpe de su tridente hizo surgir un caballo, y Atenea, un olivo, que los dioses decretaron como más útil a los hombres. En la guerra de Zeus contra los gigantes defendió a su padre luchando a su lado, y sepultó a uno de aquéllos, Encelade, bajo la isla de Sicilia.
Homero nos cuenta que participó en la guerra de Troya, protegiendo a los griegos.
En muchos de los combates tutelaba a los héroes griegos. Se la representaba como una joven de majestuosa hermosura, armada de lanza y escudo, con la cabeza cubierta por un casco de alto penacho. Conservaba su virginidad celosamente, sin participar en los amores de los otros dioses.
El adivino Tiresias fue cegado por haberla sorprendido bañándose. Atenea siempre se mantuvo fiel a su idea inicial de ser virgen por vocación, porque comprendía que su nacimiento marcó su destino, separada del sexo que ni siquiera había existido en su concepción.
Cuando Atenea tuvo que buscar armas para intervenir en Troya, se dirigió al dios de la fragua, a Hefesto, para que forjase su arsenal. Hefesto aceptó el encargo y se puso a trabajar, enamorado de la bella y decidida diosa. A pesar de su fealdad, Hef