©2004 Ignacio Nachimowicz eleuteria56@yahoo.com

Home

ENERO

I Semana - II Semana - III Semana - IV Semana (del día 23 al 31)


EFEMERIDES
24 Enero
ROMA: Año 76. Nace el futuro emperador Adriano.
Publio Elio Adriano, 76-138 d.C., emperador de Roma (117-138), su reinado marcó el fin de la expansión del Imperio romano, retrocediendo a los límites establecidos por Augusto, pero ello acompañado de una política de integración de todos los territorios. Uno de los emperadores más cultos, promotor y mecenas de casi todas las artes.
Adriano emperador

Nació el 24 de enero del 76, bien en Itálica, cerca de Sevilla, o en Roma, pero, en cualquier caso, era descendiente de una familia de la Bética. Cuando su padre murió, en el 85, se convirtió en pupilo de su familiar, el futuro emperador Trajano. Estudió en Roma, ocupó varios cargos civiles y militares, hasta que Trajano se convirtió en emperador en el 98. Después participó con él en campañas militares en la frontera del Danubio, y fue nombrado cónsul varias veces. Como arconte (magistrado con funciones de gobernador) de Atenas (112) se sumergió en la cultura griega, por la que demostró un afecto duradero. En el 117, con el consentimiento del moribundo Trajano, el Ejército le proclamó emperador y el Senado romano ratificó su nombramiento.
En aquel momento, las sublevaciones reiteradas de los pueblos súbditos y las invasiones de pueblos germanos amenazaban el Imperio. Adriano resolvió abandonar las provincias lejanas para consolidar el Imperio. Estableció una serie de fortificaciones defensivas, incluida la famosa muralla de Adriano, que marcaron el final histórico de la expansión territorial romana.
En Roma, consolidó su posición a través de una política que favoreció al pueblo, desarrolló instituciones humanitarias y tuvo una actitud considerada hacia el Senado. En sus numerosos viajes visitó casi todas las provincias romanas, puso en orden la política local, los asuntos militares y económicos y consolidó la lealtad hacia Roma. Su favorito Antínoo, que viajaba con él, se ahogó y fue deificado por Adriano.
En los años 134 y 135 volvió a visitar Judea, donde acabó con la insurrección de los judíos liderados por Barcokebas (Bar Kocheba), iniciada en el 132, que les costó a éstos medio millón de vidas. Pasó los últimos años de su vida en Roma y en su villa palaciega de Tibur (la actual Tívoli), la espléndida y aún hoy conservada en gran manera Villa Adriana. Murió en la estación termal de Baiae (Baia), el 10 de julio del 138, y le sucedió como emperador su hijo adoptivo Antonino Pío.

Villa Adriana

Hombre muy culto, se rodeó de poetas, filósofos y eruditos. Escribió versos y prosa, en latín y griego, con gran habilidad. Muy interesado en la arquitectura, construyó edificios magníficos como el Ateneo (una academia para el fomento del estudio), el templo de Venus y de Roma, el panteón de Agripa (reconstruido), y su mausoleo (actualmente el castillo de Sant'Angelo). En Atenas levantó muchos otros edificios. Su villa en Tibur (Villa Adriana) era, en realidad, una pequeña ciudad con edificios magníficos que recordaban lo mejor que había visto en sus viajes, e incluía algunas de las mejores estatuas de la antigüedad.
La escritora francesa Marguerite Yourcenar publicó en 1951 la novela Memorias de Adriano, donde el personaje central muestra su propia visión del final del Imperio romano.

25 Enero
ALTA EDAD MEDIA: Año 477. Muere Genserico, rey de los vándalos y los alanos.
En el 428 murió el rey vándalo Gunderico, y fue sucedido por Genserico. Pronto decidió pasar a África, una región mucho más rica que la que ocupaba. Hay quien dice que fue el general Bonifacio el que invitó a los vándalos a cruzar el estrecho, para utilizarlos contra Aecio, y que fue él quien les proporcionó los barcos necesarios. Tanto si fue así como si no, lo cierto es que en 429 unos ochenta mil vándalos pasaron a África y luego no reconocieron ninguna clase de pacto. Se dedicaron a saquear todo a su paso y a ellos se les unió rápidamente el campesinado mauritano sometido al poder Romano y también los donatistas y otros herejes a los que hasta entonces Agustín había sometido con mano firme.
Los vándalos de Genserico llevaban dos años sitiando a Bonifacio en Hipona. La ciudad resistió tanto tiempo gracias a los suministros que recibía por mar, con la cooperación del Imperio de Oriente. Sin embargo, al final cayó y san Agustín murió durante el saqueo. Bonifacio escapó a Italia, pero Aecio salió a su encuentro acusándolo de traición, lo derrotó y lo mató. A partir de este momento Aecio llevó todos los hilos de la política imperial.
En 434 la flota de Genserico derrotó a la de Aspar, que se vio obligado a retirarse con grandes pérdidas. En 435 los vándalos obtuvieron de Valentiniano III la condición de federados del Imperio, como lo eran los visigodos.
En 442 Genserico tenía preparada una gran flota que causó pánico en el Imperio Romano. Sólo el Imperio de Oriente tenía una flota capaz de hacerle frente, pero Genserico pactó con los persas y logró que el Imperio Oriental no interviniera.
Valentiniano III tuvo que reconocer el dominio vándalo sobre un territorio aún mayor.
Genserico confiscó muchas propiedades y eximió de impuestos a los propietarios vándalos. No obstante, estableció un sistema legal similar al pactado entre el Imperio y los ostrogodos: Genserico sólo era rey de los vándalos, mientras que los ciudadanos romanos seguían regidos por sus propias leyes. De todos modos, una buena parte del clero católico fue desterrada, probablemente para debilitar a la facción romana.
En 455 Valentiniano III ofendió a la esposa de un patricio romano llamado Petronio Máximo, que pronto encontró una ocasión para matar al Emperador y sustituirlo en el cargo. Poco después murió su esposa y obligó a Eudoxia, la viuda de Valentiniano, a casarse con él.
Eudoxia decidió pedir ayuda al hombre más poderoso de occidente: el vándalo Genserico. Su reino no era muy poderoso en tierra firme, pues los mauritanos dominaban la mayor parte de lo que habían sido las posesiones romanas en África, pero su debilidad en tierra quedaba compensada con su flota, con la que ejercía la piratería por el Mediterráneo. No necesitó que Eudoxia le repitiera la invitación. Al poco tiempo sus barcos estaban en la desembocadura del Tíber. Máximo trató de huir, pero fue asesinado por la multitud que trató así de aplacar a Genserico. Los vándalos entraron en Roma, como medio siglo antes habían entrado los visigodos. Sin embargo, ahora la situación fue distinta. Los visigodos dejaron a Roma prácticamente intacta, mientras que los vándalos la saquearon. Durante dos semanas, los hombres de Genserico revolvieron Roma hasta acumular cuanto de valor pudieron encontrar y se lo llevaron a África.
Los historiadores posteriores se complacieron en denunciar la crueldad de los vándalos en el saqueo de Roma, hasta el punto de que hoy en día la palabra "vándalo" se usa para denominar a quien comete destrozos y actos violentos. Sin embargo, parece ser que la fama no se corresponde con la realidad. Ciertamente, los vándalos expoliaron Roma, pero en su "trabajo" no recurrieron a la violencia gratuita, sino que el saqueo de Roma fue mucho menos cruento que cualquier otro saqueo cometido en la historia por muchos otros pueblos "civilizados", como los griegos y los propios romanos. Así lo reconocen indirectamente los historiadores cuando atribuyen al Papa León I el mérito de que los vándalos causaran daños mínimos. Si ciertamente fue mérito suyo, lo cierto es que poco más podía lograr, pues para el pagano Atila, León I era un poderoso sacerdote, mientras que para el arriano Genserico no era más que un hereje. Genserico se llevó consigo a Eudoxia y a sus hijas, y a una de ellas, que se llamaba también Eudoxia, la casó con su hijo Hunerico.
Un historiador galo llamado Cayo Solio Sidonio Apolinar, que tendría unos veinticinco años cuando Genserico entró en Roma, elaboró una teoría no muy científica sobre el suceso, pero que consiguió cierta fama: Según la tradición Roma fue fundada por Rómulo, para lo cual previamente discutió con su hermano Remo el lugar propicio para edificarla. Resolvieron la cuestión consultando a las aves: Rómulo divisó doce, mientras que Remo sólo seis. Luego se dijo que las aves representaban siglos, de modo que una Roma fundada por Remo habría durado sólo seis siglos (lo que significa que habría caído en manos de Aníbal), mientras que la Roma de Rómulo tenía que durar doce siglos. El saqueo de Roma se produjo el año 1208 a.u.c., es decir, apenas doce siglos después de la fundación de la ciudad. "Ahora, Roma, ya conoces tu destino", escribió Sidonio Apolinar.
Genserico se apoderó con su flota de Córcega, Cerdeña y las Baleares, y desde estas posiciones tenía a Italia a su merced.
En 458 el rey suevo Maldra devastaba Lusitania, mientras su hijo Remismundo se hacía fuerte en el noroeste de Hispania (en Galaecia, la actual Galicia). Teodorico II envió a Hispania al duque Cirilo para tratar de contener a los suevos, pero el grueso de su ejército se concentraba en la Galia, contra Ricimero. Puso sitio a Arles, pero en 459 Egidio le infligió una derrota y tuvo que desistir.
De hecho, Mayoriano había tenido un éxito poco antes contra la flota de Genserico y planeaba atacar África. Teodorico II pensó que le convendría más aliarse con Mayoriano contra los vándalos en vez de batallar contra el Imperio. Sin embargo, en el 460 Genserico logró tomar por sorpresa a la flota romano-goda, reunida en Cartagena, y la destruyó.
Tras la derrota que el Emperador Mayoriano había sufrido ante los vándalos, su prestigio se vio seriamente dañado. Tal vez Ricimero vio signos de que la mancha pudiera salpicarle a él también, así que obligó a Mayoriano a abdicar. A los cinco días el ex emperador murió misteriosamente, quizá envenenado. En su lugar Ricimero colocó a Libio Severo, un italiano al que no permitió hacer nada relevante. Sin embargo, la sucesión no fue tan fácil. En primer lugar, el Emperador de Oriente, León I, aspiraba a reconquistar el Imperio de Occidente, y para ello necesitaba tener como Emperador a su propio títere, no a uno de Ricimero. Su candidato era Antemio, yerno de Marciano, y su forma de presión consistió en no reconocer como legítimo a Severo.
En segundo lugar, el vándalo Genserico tenía también un candidato a Emperador. Se trataba de Anicio Olibrio, el marido de Placidia, una de las hijas de Valentiniano III que el vándalo se había llevado como rehén tras saquear Roma. Su forma de presión consistió en devastar las costas italianas durante varios años. Emperador Leon I.
Los ataques de Genserico arreciaban, y ya no se limitaban a Italia, sino que alcanzaron el Peloponeso. León I se propuso acabar con él, para lo cual preparó una gigantesca flota de más de mil naves. La puso bajo el mando de Basilisco, hermano de la Emperatriz Verina, que no estuvo a la altura de la misión. Empezó bien, pues en 469 logró expulsar a los vándalos de Cerdeña, y luego desembarcó cerca de Cartago.
Pero apiñó todos los barcos de forma que apenas podían maniobrar, y por la noche no dispuso una vigilancia adecuada. Durante la noche, Genserico envió barcos en llamas a la deriva contra la flota romana, que fue completamente destruida. Las tropas imperiales tuvieron que huir como pudieron. En 470 Genserico no tuvo dificultades para apropiarse de Sicilia.
En 472 Ricimero culpó a Antemio de la derrota en Cartago (pues el Imperio de Occidente también había participado en la expedición), lo depuso y pactó con Genserico la elección de Olibrio como nuevo Emperador. Sin embargo, tanto Olibrio como Ricimero murieron ese mismo año. También murió Eudoxia, la hija de Valentiniano III que Genserico había casado con su hijo. Unos años antes Genserico había decretado una persecución contra los católicos y Eudoxia se las arregló para huir a Jerusalén.
En 474 murió León I, el Emperador del Imperio Romano de Oriente. El general isaurio Zenón había tenido un hijo con su esposa Ariadna, la hija del Emperador, y éste lo había designado heredero. Se llamaba León, como su abuelo, pero sólo fue León II durante unos meses, ya que murió poco después de ser proclamado Emperador. Tras su muerte hubo dos aspirantes a emperadores que lucharon entre sí: el propio Zenón y Basilisco, el general que había dirigido la fallida expedición contra Genserico, cuñado de León I y tío de León II.
Ambos buscaron la ayuda de los ostrogodos. Basilisco logró la de Teodorico el Viejo y, por consiguiente, Teodorico el Joven apoyó a Zenón.
Genserico perdió Sicilia a manos de Odoacro, un oficial romano de origen hérulo cuyo padre había sido ministro de Atila. Tras el desmembramiento del Imperio Huno había ingresado en las legiones romanas.
No obstante, Zenón comprendía la gravedad de la situación e inició una política de alianzas. A cambio de ciertas concesiones, reconoció a Genserico como gobernante de África, Sicilia, Córcega, Cerdeña y las Baleares. Igualmente, el visigodo Eurico vio reconocidas sus posesiones, que incluían toda la península Ibérica y buena parte de la Galia. (En realidad el reino suevo todavía existía en un rincón de Hispania, pero era débil y aceptó la dominación visigoda.)
Por esta época (tal vez unos años antes), se publicó el llamado Código de Eurico, el más antiguo de los códigos legales germanos. Sólo afectaba a los visigodos, y no a la población nativa de su reino, que seguía regida por sus tradiciones y las leyes romanas. El código regula herencias, matrimonios, etc. El reino visigodo era ahora la mayor potencia de occidente. Su capital había pasado de Tolosa a Burdeos.
En 477 murió Genserico y fue sucedido por su hijo Hunerico, que aumentó la persecución del catolicismo en el reino vándalo.

BIZANCIO: Año 749. Nace el futuro emperador bizantino León IV, llamado el kázaro.
(749-780) Emperador bizantino (775-780). Miembro de la dinastía isauria, sucedió a su padre Constantino V, muerto durante una de sus muchas campañas contra los búlgaros, después de haber derrotado a sus hermanos Cristóforo y Nicéforo. Los tres habían sido nombrados césares por su padre.
Prosiguió la guerra que sus antecesores libraron en Anatolia contra los árabes, a los que venció en 778 y en 780, y desterró a sus hermanos. Mantuvo los edictos iconoclastas, si bien por influencia de su esposa Irene que en secreto era iconodula, su actitud fue más tolerante.
En 780 murió el Emperador León IV y fue sucedido por su hijo de diez años Constantino VI. Su madre Irene asumió la regencia, y a partir de este momento inició el delicado proceso de erradicar la iconoclastia.


26 Enero
27 Enero
Nerva

ROMA: Año 98. Muere de causas naturales el emperador Nerva.
Marco Coceyo Nerva, nació el 8 de noviembre del año 30 en Narni (Umbría), en una familia de rango senatorial, siendo el primer emperador de la dinastía de los Antoninos y gobernó entre los años 96 y 98, bajo el nombre de Nerva César Augusto. Fue cónsul dos veces: en el 71 con el emperador Vespasiano, y en el 90 con el emperador Domiciano.

Cuando Domiciano fue asesinado en el 96, el Senado eligió al anciano y honorable Nerva y con él empezaría lo que muchos historiadores posteriores han clasificado como una época dorada del Imperio Romano. Como emperador, Nerva mostró gran sabiduría y moderación.

Al subir al trono juró no condenar a ningún senador sin permiso del propio Senado, esto fue respetado también por sus sucesores. Dictó una amnistía general y ordenó devolver los bienes confiscados injustamente. También ordenó que al palacio de Domiciano se le cambiara el nombre por el de Casa del pueblo, mientras él residía en Horti Sallustiani la residencia favorita de Vespasiano.
Reprimió las actividades de los delatores que habían surgido durante el mandato de Domiciano. Eligió senadores como consejeros y permitió que el Senado realizara sus funciones tradicionales; interesado en el bienestar económico de su país, intentó reducir los gastos del gobierno, hizo que el Senado dictara una ley agraria que estipulaba la adquisición de tierra por los ciudadanos pobres. Legisló en favor del cuidado de los niños de padres sin recursos en las ciudades italianas a cargo del erario público. Nerva terminó el foro que emprendió Diocleciano, poniendo así el nombre de foro de Nerva y reparó el Coliseo, dañado en una inundación del Tíber, continuando con el programa de construcción de carreteras iniciado por los Flavios.
Debido a su avanzada edad y débil salud, Nerva no fue lo suficientemente fuerte para resistir las demandas de la Guardia Pretoriana, favorecida por su predecesor y que insistía en la ejecución de los asesinos de Domiciano, a quienes se les permitió conservar sus cargos. En octubre del 97, Nerva, viejo y sin ninguna experiencia militar, aconsejado por Lucio Licinio Sura, un amigo personal suyo, proveniente de Hispania, adoptó a Marco Ulpio Trajano (nativo también de Hispania), lugarteniente de la Germania Superior y un general con un gran prestigio entre los ejércitos. A Trajano se le concedió el título de Cesar y la potestad tribunicia compartiendo así las tareas del gobierno.
De esta manera se creó un precedente para un nuevo sistema de sucesión, la adopción, que se llevaría a cabo en los próximos emperadores de la dinastía de los Antoninos.
A los tres meses de gobierno compartido con Trajano, Marco Cocceyo Nerva, murió en su villa de Roma. Trajano, que en esos momentos estaba en Colonia, insistió en que Nerva fuera enterrado en el mausoleo de Augusto y asumió todo el poder como nuevo emperador.

28 Enero
29 Enero
30 Enero
ROMA: Año 58 a.de C. Fecha oficial del nacimiento de Livia, esposa de Augusto.
Livia Drusilla, hija de Livio Calidiano y perteneciente a la familia Claudia, nació en el año 55 a.de C.
Casada con Tiberio Claudio Nerón, de quien tuvo a Tiberio Claudio Nerón (futuro emperador Tiberio) y a Nerón Druso. Aún no había dado a luz a este último cuando durante el año 38 a.de C., Augusto la tomó como su tercera esposa, obligando a su primer marido a cedérsela.
Livia

Hermosa y hábil, pero también orgullosa, cruel y sin escrúpulos, no consiguió dar más descendencia al emperador y parece ser que aprovechó (o tal vez algo más, al menos en el caso de los jóvenes nietos de Augusto) las prematuras muertes de todos sus herederos: Marcelo, Agripa, Cayo y Lucio, para tramar y obtener el ascenso al trono imperial de su hijo Tiberio.
Murió siendo ya anciana, durante el reinado de su hijo Tiberio, en el año 29.


Didio Juliano
ROMA: Año 137. Nace el futuro emperador Didio Juliano.
Didio Juliano nació probablemente el 30 de enero del 137 (aunque algunos hechos apuntan que fuera en el 133) en Mediolanum (Milán), pertenecía a una familia senatorial oriunda de Mediolanum, su padre era Petronio Didio Severo y su madre Emilia Clara que provenía de Hadrumetum (África) y estaba relacionada con la familia Antonina, por lo que Didio Juliano gozó de la ayuda de Domitila Lucila, la madre del emperador Marco Aurelio.
Con una carrera prominente, Didio Juliano fue decenviro, cuestor antes de la edad legal, edil, pretor, legado de Acaya y de África. En Germania estuvo al frente de la XXI legión. Posteriormente como gobernador de Bélgica detuvo una invasión de los germanos por lo que fue nombrado cónsul. Venció a los Cattos y dirigió la curatela de los alimentos en Italia.
Durante el reinado de Cómodo, Didio Juliano fue desterrado a Mediolanum después de ser acusado de participar en la conspiración de Terrutenio Paterno contra el emperador pero fue absuelto y pronto volvió al favor del emperador.
Mas adelante fue gobernador de Bitinia, cónsul y procónsul de África y entre los años 189-190 al 192-193 desempeño el proconsulado en Asia. Su carrera se pareció mucho a la de Pertinax, el cual llamó a Didio Juliano en una ocasión mi colega y mi sucesor (colega por los consulados que mantuvieron al mismo tiempo y sucesor porque Didio Juliano substituyó a Pertinax como procónsul de África) haciendo que los que oyeron este comentario lo entendieran como profético más adelante. En el año 193 Didio Juliano se retiró a la vida privada.
Después del éxito de la conspiración para el asesinato de Pertinax. Didio Juliano, del cual los otros senadores pensaban que era un oportunista, se acercó a los pretorianos prometiéndoles dinero a cambio de su subida al poder. Flavio Sulpiciano, el prefecto de la ciudad que también estaba allí, también pujo por su persona y entre los dos convirtieron el trono el imperio en una subasta al mejor postor. Didio Juliano que prometió 250.000 sestercios ganó la subasta frente a Sulpiciano que solo ofreció 20.000.
La guardia pretoriana que vendió el imperio al mejor postor, nombró como emperador a Didio Juliano, el Senado confirmó la elección. Didio Juliano era odiado por el pueblo, que creía que este había participado en la conspiración contra Pertinax. Para ganarse a la gente puso en marcha muchas de las disposiciones promulgadas por Cómodo. Por miedo a las reacciones no tomó ninguna medida en honor a Pertinax. Durante su mandato se acercó al orden ecuestre.
Pronto explotaron en la ciudad diversos disturbios que invitaban a Pescennio Niger, gobernador de Siria a volver a la ciudad como emperador.
Al mismo tiempo, las legiones de Pannonia Inferior proclamaron emperador al legado protector L. Septimio Severo, sumándose a esta elección 15 legiones en total provenientes de Mesia, Nórico, Retia, Dacia y Germania.
En Roma, el Senado declaró a Septimio Severo como enemigo público, enviando a Valerio Catuliano al ejercito amotinado como substituto de Severo.
Severo que era el más cercano a Roma y por consiguiente el más peligroso se puso inmediatamente en marcha y se dirigió a Roma, presentándose como el vengador del asesinato de Pertinax. Rápidamente tomó Ravena y la flota allí apostada. Didio Juliano envió en vano amenazas y asesinos. Tullio Crispino, prefecto del pretorio trató de detener a Severo, pero fue derrotado.
La autoridad de Didio Juliano se deterioraba rápidamente e intentó aplacar al ejército invasor enviando a los sacerdotes, senadores y vírgenes vestales a su encuentro, suplicantes. Entonces el Senado, a petición del emperador, nombró a Septimio Severo emperador, estableciendo un gobierno de dos emperadores simultáneamente, pero Severo no aceptó el nombramiento.

31 Enero
ROMA: Año 36 a.de C. Nace Antoniala Menor”, hija de Marco Antonio y Octavia y futura madre de Germánico y Claudio.
Antonia fue la hija menor de Marco Antonio y Octavia. También ha sido denominada como "Antonia la Menor".
Antonia la Menor

Nació alrededor del año 36 a.C. y se casó con un hermano del emperador Tiberio, Nerón Claudio Druso "el Germánico" hacia el 16 a.C. con quien tuvo 3 hijos: Claudio I, Germánico y Livia.
Vivió lo suficiente como para conocer a su nieto Calígula, que fue proclamado emperador el 37 d.C. Calígula la confirió en un principio numerosos honores, pero perdió pronto su favor, muriendo el 37-38 d.C. envenenada (casi con seguridad) por orden del propio emperador.
Todas las monedas acuñadas con su efigie y su nombre, lo fueron durante el período de gobierno de su hijo Claudio I, posiblemente en los inicios de su mandato.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POLITICA
24 Enero

ISLAM: Año 661. Es asesinado Alí Ibn Abu Talib, califa del Islam desde el 656 al 661.
Muhammad, fue considerado por los musulmanes, el hombre perfecto. Su entrega a Allah había sido tan completa, que transformó a la sociedad de su tiempo. Su vida y su obra afectaron a la visión espiritual, política y ética de lo árabes. Debía su éxito al hecho de haber sido el destinatario de la revelación divina. En el Corán encontraba la solución, inspirada por Allah, para los problemas que planteaba su pueblo. Tras su muerte, la umma, vivió momentos de incertidumbre y desconcierto.
Murió sin descendencia masculina y sin definir el tema de la sucesión. Esto motivó unos enfrentamientos entre los más próximos al Profeta. Un grupo (los shiies), pensaban que debía sucederle Alí Ibn Abu Talib, su pariente masculino más cercano, que además era el marido de Fátima, hija de Muhammad. En Arabia, donde los lazos de sangre eran sagrados, se consideraba que las cualidades especiales de un jefe, se transmitían a sus descendientes y algunos musulmanes creían que Alí, había heredado algo especial de carisma de Muhammad.
En cambio, otro grupo (los sunies), pensaban que Alí era aún muy joven y consideraban que los más adecuados para sucederle, eran los compañeros más íntimos del profeta, los que habían trabajado codo con codo con él, para llevar a cabo su misión.
Tras largas deliberaciones, fue nombrado Jalifa rasul Allah (sucesor del profeta de Allah), Abu Bakr, que fue el primero de los cuatros jalifas rashidun (los califas rectamente guiados). Así se sucedieron ABU BAKR (632/11- 634/13); UMAR IBN AL JATTAB (634/13 – 644/23) y UZMÁN IBN AFFAN (644/23 – 656/35).
Tras la muerte de Uzmán en Medina, se designó a Alí como nuevo califa. En ese momento, parecía la persona más adecuada, ya que había crecido en la casa del Profeta y conocía a la perfección los ideales predicados por Muhammad. Era además un buen soldado y fomentaba entre sus funcionarios, la importancia de tratar con justicia y compasivamente a los pueblos sometidos. Estos principios los dejó plasmados en cartas que mandaba a sus funcionarios y que actualmente están consideradas textos clásicos musulmanes.
Su nombramiento fue rechazado por los seguidores del emir Muawiya Ibn Sufran, gobernador de Sham, con sede en Damasco, que reivindicaba el derecho de sucesión, ya que pertenecía a la familia de los Omeyas, como el califa anterior. Las tensiones internas, desembocaron en una guerra civil que duró cinco años, conocida como la fitna (tiempo de tentación).
Dos grandes contiendas se llevaron a cabo durante fitna: La batalla del camello (al yamal) en el año 656/35, en la que tomó parte Aisha, la esposa favorita del Profeta, junto con sus parientes Talha y Zubayr, que acusaban a Alí de no haber vengado la muerte de Uzmán. Sus tropas atacaron al ejército de Alí, que buscó refugio en Kufa, a donde trasladó la capital del califato. Siguió Alí avanzando con su ejército hasta Basora, donde derrotó sin dificultad a sus atacantes. Aisha, que acompañaba a las tropas, observó la lucha desde los lomos de un camello y este hecho le dio nombre a la batalla. Después de esta derrota, Aisha se retiró a Medina y dejó de intervenir abiertamente en los negocios públicos.
La otra gran contienda, fue la batalla de Siffín a orillas del Eúfrates en el 657/36, en la que las tropas de Alí se enfrentaron a las de Muawiya, que pretendía ser califa. Los dos bandos trataron de llegar a un acuerdo y se propuso el arbitraje de dos compañeros del Profeta. Alí fue representado por Abu Musa Ashari y Muawiya por Amr Ibn Al Ass, que estudiaron la situación y decidieron la destitución de Alí y que la Shura (asamblea) designara nuevo califa.
Alí aceptó dicha decisión, ocasión que aprovechó Muawiya, que mandó tropas a Irak y se proclamó califa en Jerusalén. Algunos partidarios de Alí, se sintieron decepcionados por la decisión tomada por Alí y no aceptaron el arbitraje. Se retiraron de la umma de la que decían había traicionado el espíritu del Corán y se independizaron nombrando su propio comandante.
Este grupo se conoció como los jariyíes (los salientes). Los jariyíes argumentaban que el califa no debía ser ni el más poderoso, ni el más ansioso de poder, sino el musulmán más devoto y plantearon a los musulmanes debates sobre quién era y no era musulmán. Tan importante era el liderazgo político como concepto religioso, que dio lugar a debates sobre la naturaleza de Allah, la predestinación y la libertad humana.
Los jariyíes atacaron a las tropas de Alí y fueron derrotados en la batalla de Nahrawan, pero poco tiempo después, en el año 661/40, Alí fue asesinado por un jariyí, cuando se encontraba rezando en la mezquita de Kufa.

Mezquita de Kufa

Concluye así una época en la que los musulmanes consideraban que habían sido gobernados por hombres devotos, próximos al profeta, pero que a veces habían sucumbido a los malhechores. Algunos musulmanes, sentían que la umma se iba alejando del mundo del Profeta y temían perder su identidad. Los más comprometidos y piadosos, estaban decididos a encontrar nuevos cauces para que el pueblo musulmán no perdiera el rumbo marcado por Muhammad.


Claudio emperador ROMA: Año 41. Es asesinado Calígula e inmediatamente proclamado Claudio emperador.
Realmente prefiero en vez de reseñar sus vidas, transcribir textualmente el escrito de Suetonio referente a estos días, porque lo considero pleno de la emoción y angustia que a todos debe haber embargado:

«Su pasión por los que le agradaban llegaba casi a la locura. Al payaso Mnester lo besaba en pleno teatro, y si mientras bailaba este histrión, alguien hacía el más leve ruido, ordenaba llevar a su presencia al perturbador y lo azotaba por su mano. Cierto día mandó a un centurión que dijese a un caballero romano que hacía ruido, que partiese en el acto para Ostia y llevase de su parte una carta al rey Ptolomeo, en Mauritania. En la carta decía sólo: “No hagas bien ni mal al que te envío”.
Favoreció a los gladiadores llamados tracios y puso incluso a algunos al frente de su guardia germánica; pero persiguió a los mirmilones hasta quitarles la armadura (1). Uno de éstos, llamado Columbo, salió vencedor en un combate, aunque ligeramente herido; Calígula introdujo en la herida un veneno al que después llamó Columbiano en memoria de este hecho. Por lo menos con este nombre escrito de su mano se le encontró entre los otros.
Era tan adicto al partido de los Verdes (2) que comía con frecuencia con ellos en su caballeriza y dormía allí. Un día al auriga Eutyco, como regalo de mesa después de una orgía, le dio un millón de sestercios. Quería tanto a un caballo que tenía llamado Incitatus, que la víspera de las carreras del circo mandaba soldados a imponer silencio en la vecindad, para que nadie turbase el descanso de aquel animal. Hizo construirle una caballeriza de mármol, un pesebre de marfil, mantas de púrpura y collares de perlas; le dió casa completa, con esclavos, muebles, y todo lo necesario, para que aquellos a quienes en su nombre invitaba a comer con él, recibiesen magnífico trato, y hasta se dice que le destinaba el consulado.
Estas extravagancias y horrores llevaron a algunos ciudadanos a concebir el proyecto de quitarle la vida; se descubrieron dos conjuraciones, y mientras otros conspiradores vacilaban por falta de oportunidad, dos romanos se comunicaron su designio, y puestos de acuerdo, lo llevaron a ejecución.
Favoreciéndolos ocultamente sus libertos más poderosos y los prefectos del Pretorio, que nombrados ya, aunque injustamente, como cómplices de una conspiración, sabían que eran ya sospechosos y que se los odiaba. Calígula los había reconvenido, en efecto, en particular con suma acritud, y desenvainando la espada, les había dicho que estaba pronto a darse la muerte si creían que la merecía; y desde entonces no había cesado de acusarlos y de excitar contra ellos el odio y las sospechas.
Se acordó atacarle al mediodía, a la salida del espectáculo de los juegos palatinos. Casio Querea, tribuno de una cohorte pretoriana, quiso ser el que descargarse el primer golpe, pues Calígula insultaba sin cesar su vejez y nunca le dirigía más que palabras ultrajantes, tratándole de cobarde y afeminado. Si se presentaba a pedirle la consigna, le contestaba Príapo o Venus; si el tribuno se adelantaba a darle gracias por algo, él le presentaba la mano a besar en forma y con movimientos obscenos.
Muchos prodigios anunciaron su muerte. En Olimpia, la estatua de Júpiter, que había mandado quitar y trasladar a Roma, lanzó tal carcajada cuando la tocaron, que cayeron las máquinas, huyendo espantados los obreros; se presentó después un tal Casio, quien dijo haber recibido en sueños orden de sacrificar un toro a Júpiter. El día de los idus de marzo cayó un rayo sobre el Capitolio de Capua y otro en el templo de Apolo Palatino en Roma; dedújose de ello, en primer lugar, que a un grande le amenazaba gran peligro por parte de sus guardias, y también que iba a realizarse un asesinato ruidoso como el que se había cometido en otro tiempo en igual día .
El astrólogo Sila, consultado por Calígula acerca de su horóscopo, le anunció como próxima e inevitable una muerte violenta. Los oráculos de Anzio le advirtieron que se guardase de Casio; por causa de este aviso mandó matar a Casio Longino, procónsul entonces de Asia, olvidando que Querea se llamaba también Casio. La víspera de su muerte soñó que había estado en el cielo al lado del trono de Júpiter y que el dios, empujándole con el dedo grueso del pie derecho, lo había despedido a la tierra. También fueron considerados como prodigios muchas cosas que la casualidad produjo aquel mismo día (3).
Durante un sacrificios fue rociado con la sangre de un flamenco; el histrión Mnester representó una tragedia que el actor Neoptolemo había representado en otro tiempo el día en que mataron a Filipo en Macedonia; en la pantomima titulada Laureolo, en la que el actor vomita sangre al salir de entre las ruinas de un edificio, muchos de los que desempeñaban las segundas partes, queriendo demostrar su habilidad, la vomitaron también, quedando inundado el escenario; la noche que siguió a su muerte, se había, en fin, preparado un espectáculo en el que egipcios y etíopes debían representar asuntos de los infiernos.
El 9 de las calendas de febrero, cerca de la hora séptima (4), mientras dudaba si se levantaría para comer, porque tenía el estómago cargado aún de la comida de la víspera, le decidieron a hacerlo sus amigos y salió. Tenía que pasar por una bóveda, donde se ensayaban entonces algunos niños pertenecientes a las primeras familias del Asia y que él había hecho acudir para desempeñar algunos papeles en los teatros de Roma.
Detúvose a contemplarlos y exhortarlos a hacerlo bien, y si su jefe no le hubiese dicho que perecería de frío, ya retrocedía para disponer que comenzase el espectáculo. No están de acuerdo todos acerca de lo que sucedió después: según unos, mientras hablaba con los niños. Querea, colocado a su espalda, le hirió violentamente en el cuello con la espada, gritando: “¡Haced lo mismo! “ y en el acto el tribuno Cornelio Sabino, otro conjurado, le atravesó el pecho.
Pretenden otros que Sabino, después de separar a todos por medio de centuriones que pertenecían a la conjuración, había, según costumbre, preguntado a Calígula la consigna, y que habiéndole dicho este Júpiter, exclamó Querea: “Recibe una prueba de su cólera”; y le descargó un golpe en la mandíbula en el momento en que volvía la cabeza hacia él.
Derribado al suelo y replegado sobre sí mismo, gritó que vivía aún, pero los demás conjurados le dieron treinta puñaladas. La consigna de estos era ¡Repite!, y hasta hubo uno que le hundió el hierro en los órganos genitales.
Al primer ruido acudieron a auxiliarle sus porteros con los bastones, así como también los soldados de la guardia germánica, que dieron muerte a varios de los asesinos, y hasta a dos senadores inocentes del crimen.
Vivió Calígula veintinueve años y reinó tres años, diez meses y ocho días. Su cadáver fue llevado en secreto a los jardines Lamianos, lo chamuscaron en una pira improvisada, y lo enterraron luego cubriéndole con un poco de césped. Más adelante sus hermanas, vueltas del destierro, lo hicieron exhumar, lo quemaron y dieron sepultura a sus cenizas. Se asegura que hasta esta época aparecieron fantasmas a los guardias de aquellos jardines, y por la noche, en la casa donde le asesinaron resonaban espantosos ruidos. Su esposa Cesonia murió al mismo tiempo que él (5), asesinada por un centurión; a su hija la estrellaron contra una pared.
Para dar una idea de aquellos tiempos, diremos sólo que al principio todos rehusaron prestar crédito a la noticia de su muerte, suponiendo que Cayo había hecho correr el rumor para reconocer, mediante este artificio, los sentimientos que inspiraba. Los conjurados no destinaron el Imperio a nadie, y el Senado quería tan unánimemente restablecer la libertad, que los cónsules no lo convocaron al principio en la sala ordinaria porque se denominaba Julia, sino en el Capitolio.
Hubo quien opinó por la abolición de la memoria dé los césares y la destrucción de sus templos. Se ha observado que todos los césares que habían llevado el nombre de Cayo, empezando por el que fue asesinado en tiempo de Cinna, perecieron por medio del hierro
».

En cuanto a la proclamación de Claudio, este es el relato de Suetonio :
«Así pasó Claudio la mayor parte de su vida hasta la edad de cincuenta años, en que por uno de los más raros caprichos de la fortuna, se vió elevado al mando supremo. Cuando los asesinos de Calígula separaron a todos, con el pretexto de que el emperador quería estar solo, Claudio, alejado como los demás, se retiró a un pequeño comedor, llamado Hermeum; sobrecogido de miedo al primer rumor del asesinato, arrastrase desde allí hasta una galería inmediata, donde permaneció oculto detrás del tapiz que cubría la puerta.
Un soldado, que por casualidad llegó hasta allí, le vio los pies; quiso saber quién era, y reconociéndole le sacó de aquel sitio. Claudio se arrojó a sus pies suplicándole que no le matara; el soldado le saludó como emperador, le llevó a sus compañeros todavía indecisos y estremecidos de cólera, los cuales le colocaron en una litera, y como habían huído los esclavos, le llevaron en hombros al campamento. Claudio estaba afligido y tembloroso, y los transeúntes le compadecían como a víctima inocente que llevaban al suplicio.
Fue recibido en la parte fortificada del campamento, y pasó la noche rodeado de centinelas, más tranquilo en cuanto al presente que para el futuro. Los cónsules y el Senado ocupaban, en efecto, el Foro y el Capitolio con las cohortes urbanas, queriendo absolutamente restablecer las libertades públicas. El mismo Claudio, citado por los tribunos del pueblo para que fuese al Senado a dar su opinión en aquellas circunstancias, contestó que estaba retenido por la fuerza. Pero a la mañana siguiente, el Senado, presa de divisiones y cansado de su papel, ya menos firme en la ejecución de sus designios; viendo que el pueblo que le rodeaba pedía a gritos un jefe único, decidió nombrar a Claudio, recibiendo éste, delante del pueblo reunido, los juramentos del ejército; prometió a cada soldado quince mil sestercios, siendo el primero de los césares que compró a precio de oro la fidelidad de las legiones
».

Notas..

  • 1: No se contentó con quitar a los mirmilones su elegante traje, sino que hizo además menos temibles sus armaduras, a fin de que los gladiadores tracios, a quienes favorecía, pudiesen vencerlos con más facilidad. Volver
  • 2: Era el partido de los aurigas verdes. Existían otros tres: los azules, los blancos y los rojos, a los cuales Domiciano añadió dos: los dorados y los purpúreos.Volver
  • 3: El de Julio Cesar.Volver
  • 4: El 24 de enero hacia la una de la tarde.Volver
  • 5: Según Josefo, el centurión Julio Lupo fue quien la mató por orden de Querea.Volver
25 Enero
ROMA: Año 41. Se produce el reconocimiento oficial de Claudio como emperador por parte del Senado. Este tópico fue desarrollado en el día anterior (V.)
26 Enero
27 Enero
ROMA: Año 98. Dies imperii de Trajano.
(Marco Ulpio Trajano; Itálica, hoy desaparecida, actual España, 53-Selinunte, hoy desaparecida, Sicilia, 117) Emperador romano. Miembro de una familia de la pujante aristocracia de la Bética, desarrolló una brillante carrera militar a lo largo de los reinados de Domiciano y Nerva. En el año 97, Nerva lo adoptó y lo asoció a la sucesión imperial, con lo que se inició una costumbre que se mantendría durante la época de los Antoninos, por la cual, el emperador designaba un sucesor, a quien adoptaba, entre los aspirantes más cualificados.
Trajano emperador
La figura de Trajano fue considerada por la historiografía romana como la del Optimus Princeps, y su actitud de respeto por el Senado y por la tradición, así como su eficaz gestión de gobierno, le valieron la admiración de sus contemporáneos. Mejoró la Administración imperial, realizó numerosas obras públicas y, consciente del declinar demográfico del imperio, instauró diversas iniciativas tendentes a paliar sus efectos, protegiendo a las familias numerosas y a los huérfanos.
Sin embargo, es recordado, sobre todo, por sus campañas militares, que llevaron las fronteras del Imperio Romano hasta su punto de máxima expansión. Tras dos intensas campañas, la primera entre el 101 y el 102 y la segunda entre el 105 y el 107, las legiones consiguieron quebrar la resistencia del reino dacio del rey Decébalo. Ocupada Dacia, que fue repoblada por colonos, Trajano llevó a cabo una importante reorganización del limes antes de pasar a la ofensiva contra el enemigo tradicional de Roma en Oriente, los partos.
En el 113, un nutridísimo ejército romano inició el ataque, que lo llevaría a ocupar toda la Mesopotamia y conquistar ciudades como Babilonia y Ctesifonte, para llevar las armas de Roma hasta el golfo Pérsico. Estos límites territoriales resultaron más difíciles de conservar que de conquistar, hasta el punto de que una rebelión judía y el continuo hostigamiento por parte de los partos de Cosroes obligaron a Trajano a evacuar el sur de Mesopotamia. Enfermo, el emperador murió durante su regreso a Roma.

ROMA: Año 198. Fiesta popular en Roma por la victoria de Septimio Severo sobre los partos. En ese año Ctesifonte fue tomada por tercera vez. Severo la saqueó. Mató a los hombres y se llevó a las mujeres y niños como esclavos. En el camino de vuelta puso sitio a Hatra, una ciudad entre los dos ríos cuya conquista se había resistido a Trajano, y había sido una de las causas que detuvieron su avance. La fortaleza continuó inexpugnable y Severo tuvo que retirarse no sin cierta humillación.
28 Enero

ROMA: Año 1 a.de C. Cayo Julio César, hijo adoptivo de Octavio, parte para el Este.
Hijo adoptivo y nieto legítimo de Augusto, cuyos padres fueron Marco Vipsanio Agripa, y Julia, hija de Augusto, nacido el 20 a. de C. y muerto el 24 de Febrero del año 4 de nuestra era. Tanto él como su hermano Lucio, también adoptado por Augusto, recibieron excelente educación.
Cónsules y príncipes de la juventud antes de salir de la adolescencia, Cayo ocupó el gobierno de Asia cuando sólo contaba diez y nueve años, celebrando un tratado (año 2 de J. C.) con Fraates, rey de los partos, en virtud del cual se comprometía á entregar la Armenia á los romanos, reino que hacía poco había conquistado; pero, á pesar de lo tratado, encontró una tenaz resistencia al ocupar aquel país; herido su el sitio de Artigera, falleció en Limyra a causa de las lesiones recibidas.

29 Enero
30 Enero

ROMA: 9 a.de C. Dedicación del Ara Pacis por parte de Augusto.
Altar erigido por Augusto a la diosa de la Paz, entre los años 13 y 9 a.de C., en el Campo de Marte, para glorificar la grandeza del Estado romano por obra de su Emperador. En el templo de Aharas se conserva una inscripción, llamada el "testamento de Augusto" en el que expresamente se dice: "A mi vuelta de la Hispania y de la Galia, después de haber pacificado por completo aquellas provincias, el Senado decretó que en acción de gracias por mi regreso feliz, se erigiera un altar a la Diosa de la Paz en el Campo de Marte, al que cada año acudirán los oficiales y sacerdotes y las vírgenes vestales, para celebrar un sacrificio".

Ara Pacis

En el siglo XVI se conservaban bastantes restos del altar distribuidos, desde entonces, en varios museos europeos (Louvre, Florencia, Vaticano, Viena) y en el propio palacio Ficno de Roma, en la Vía Flaminia, origen de todos los restos del Ara Pacis. En el año 1962, el arqueólogo austriaco Petersen, tras proyectar una reconstrucción para demostrar la unidad estilística de la decoración a partir de los restos disponibles, llegó a la conclusión de que éste debió de ser el emplazamiento originario del altar de Augusto, y estimuló al Estado italiano para que costeara una excavación en el subsuelo del palacio, donde, en efecto se encontraron una mayor cantidad de restos, e incluso los cimientos de lo que debió de ser el basamento del Ara Pacis.
Hoy está reconstruido en el Tíber y se cree que corresponde con bastante exactitud a la forma general del monumento y sus dimensiones: el altar propiamente dicho estaba circundado por un muro que formaba un área cuadrada de 14 x 12 x 6 m, adornado por dentro con abundantes guirnaldas de laureles, flores y frutos sostenidos por bucranios (cabezas de bueyes) y escenas de sacrificios rituales en los frisos de los laterales; las fachadas exteriores, estaban decoradas con magníficos roleos de acanto y de hojas, en el nivel inferior, en tanto que en la zona superior existía el monumento más importante de la escultura romana, la procesión de la familia imperial y del "Senatus Populusque Romanus" (SPQR).

Procesion de la familia imperial.

Por su significación, este friso ha sido comparado con el friso de las Panateneas del Partenón, en lugar de los dioses olímpicos que esperan el cortejo del pueblo griego, en el friso romano se ven, además de las nuevas divinidades representadas por los tres elementos (Tierra, Aire y Océano) felizmente gozosas de la paz augústea, la procesión cívica, presidida por el mismo Augusto revestido con los atributos de Pontífice Máximo, acompañado de magistrados y un grupo de lectores, y detrás, el séquito familiar: la emperatriz Livia, su yerno Agripa, Tiberio (el hijo adoptivo), el joven Druso con Antonio que lleva de la mano al pequeño Germánico y, por último, el cortejo de senadores y patricios que ceremoniosamente desfilan envueltos en sus togas.
Esta procesión de personas de la familia imperial y grandes dignatarios del Estado, retratados con magistral realismo, displicente nobleza y severa dignidad, contrasta con el bullicioso tumulto de los ciudadanos de Atenas que, a pie o a caballo, acudían a llevar a la diosa Palas el peplo tejido por las vírgenes Panateneas. El recinto del altar, que parece estaba integrado en una construcción mayor porticada con columnas, dedicado al numen de la paz, representaba programáticamente la pretensión estatal y la realidad histórico-social de la época augústea, estaba configurado como la semilla del nuevo arte que habría de expandirse por todo el Imperio y que en el correr de los siglos determinaría aspecto capitales en el arte medieval y renacentista.

31 Enero

ROMA: Año 438. Edicto imperial que impone la sentencia de pena de muerte para los que practiquen el paganismo.
El emperador cristiano Teodosio II declara el 8 de junio del año 423 que la religión de los paganos no es mas que "un culto al demonio" y ordena que todos aquellos que insistan en seguir practicándola sean castigados con la cárcel y la tortura.
Se saquea el templo de la diosa Atenea (Partenón) en la Acrópolis de Atenas. Se persigue a los paganos atenienses en el año 429.
El 14 de noviembre del año 435, un nuevo edicto del emperador Teodosio II ordena la pena de muerte para todos los "herejes" y paganos del Imperio. Se proclama que la única religión legal aparte del Cristianismo es el Judaísmo.
El emperador Teodosio II emite un nuevo decreto el 31 de enero del año 438 contra los paganos, considerando su "idolatría" como la razón de una reciente plaga .


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RELIGION Y MITOLOGIA
24 Enero

ROMA: Octavo día de los Ludii Palatini.



ROMA: Hoy nuevamente comienzan a celebrarse la Sementivae Feriae o Paganalias.
Las fiestas de la siembra y las fiestas paganales (pagus = campo) se celebraban simultáneamente, según Ovidio, en Enero. Estaban dedicadas a Ceres, diosa de la agricultura, y a Tellus, la madre tierra ctónica. Junto a ambas diosas, los romanos invocaban también la ayuda de otras divinidades menores:
Vervactor, el que pone la tierra en barbecho; Reparator, el que la prepara; Imporcitor, el que hace los surcos con el arado; Insitor, el que siembra; Obarator, el que cubre la semilla con tierra; Occator, el que desapelmaza la tierra; Sarritor, el que quita las malas hierbas; Subruncinator, el que mezcla; Messor, el que cosecha; Convector, el que transporta el grano; Conditor, el que lo almacena; y Promitor, el que lo distribuye.
En honor de todos estos dioses, los campesinos se tomaban un día de descanso y sacrificaban una puerca preñada. También a los animales de labranza se les daba el día libre: sus dueños los adornaban con guirnaldas y los dejaban pacer sueltos por los campos.

CRISTIANDAD: Año 250. Martirio de San Bábilas de Antioquía.
San Bábilas, Obispo, en Antioquía, el cual en la persecución de Decio, después de haber muchas veces glorificado a Dios con sus trabajos y tormentos, acabó gloriosamente su vida en la cárcel cargado de cadenas, con las cuales mandó fuese enterrado su cadáver. Se dice que con él sufrieron el martirio los tres jóvenes Urbano, Pridiliano y Epolonio a quienes había instruido en la fe católica.

CRISTIANDAD: Año 251. Martirio de San Feliciano de Fuligno.
San Feliciano, en Fuligno, consagrado Obispo de aquella ciudad por el Papa Víctor; después de muchos trabajos, en su última edad fue martirizado en tiempo de Decio.

CRISTIANDAD: Año 772. Muere Esteban III, papa Nº 94.
Nació en Siracusa, Sicilia. Antes que él fueron designados otros dos: el primero, Felipe, se retiraría voluntariamente un día después de la elección, el segundo, Constantino, un laico impuesto con las armas, como consecuencia de tumultos acabaría en la cárcel y sería asesinado.
El papado empezaba a ser considerado un poder temporal a todos los efectos, y ambicionado por muchos, sin excluir a los laicos. Para soslayar el obstáculo de las órdenes sagradas, que faltaban al aspirante laico, era suficiente disponer de un obispo cómplice o que se le convenciera con la fuerza en el momento adecuado.
Para refrenar una tendencia peligrosa, se celebró un concilio en Letrán donde, ante la presencia de obispos franceses, se estableció que no se eligiera papa a ningún laico que no hubiese sido antes cardenal. En este concilio Constantino fue procesado, condenado, apaleado y pisoteado, y por último llevado a morir.
En política Esteban se portó más bien de forma ambigua, acercándose ora a los Francos ora a los Lombardos. Al final se relacionó con vínculos cada vez más sólidos con los Francos, a cuyo rey Pipino aconsejó firmemente no dar en matrimonio sus dos hijos a las dos hijas de Desiderio. No fue escuchado, sin embargo fue un buen profeta.


25 Enero
ROMA: Segundo día de las Sementivae Feriae o Paganalias.

CRISTIANDAD: Año 363. Martirio de los santos Juvencio y Máximo.
Ambos eran miembros de la guardia imperial al servicio de Juliano el Apóstata. Cuando protestaron por los edictos imperiales acerca de la veneración de las reliquias, fueron arrestados, azotados y finalmente decapitados en Antioquía. Son citados por San Juan Crisóstomo.

26 Enero

ROMA: Segundo día de las Sementivae Feriae o Paganalias.

27 Enero
ROMA: En este día se celebraba un festival en honor de Baco. En el mundo griego y romano, las bacanales eran fiestas en honor a Baco o Dionisos. Las sacerdotisas organizadoras de la ceremonia se llamaban bacantes y el nombre ha quedado asociado a las orgías romanas. El culto primitivo era exclusivamente de mujeres para mujeres y procedía del culto original al dios Pan.

CRISTIANDAD: Año 303. Martirio de Santa Devota. Virgen y mártir de Córcega, Francia, que fue asesinada en el potro. Patrona de Córcega y Mónaco, sus reliquias están en Mónaco en la Riviera di Ponente.


San Vitaliano
CRISTIANDAD: Año 672. Muere San Vitaliano, Papa Nº 76.
Constancio II, emperador de Bizancio, vino a Roma, y en 663 fue solemnemente recibido por Vitaliano. Después de obsequiar a varias Iglesias de Roma, se llevó el bronce de la cúpula del Panteón y de otras iglesias, transportándolo a Constantinopla. Trató de separar a la Iglesia de Ravena de la de Roma, creando así nuevas dificultades en el seno de la cristiandad. A pesar de esta actitud antiromana, el Papa apoyó a Constancio IV, sucesor legítimo de Constancio III, en contra del usurpador Mesecio. El fanatismo del emperador en favor de la herejía bajó notablemente, ya que los árabes habían conquistado partes del imperio bizantino pobladas por herejes.
Envió nuncios a Galilea, España e Inglaterra. Fue el primero en normalizar el sonido del órgano usándolo en las ceremonias religiosas y durante su Papado, en el año 671, los longobardos se convirtieron al cristianismo.
28 Enero
CRISTIANDAD: Año 304. Martirio de Flaviano, prefecto, en Civita Vecchia.
29 Enero
ROMA: Este día se celebraba a la diosa Pax, diosa de la Paz.
Desde la más remota antigüedad la paz ha sido apreciada como una de las grandes virtudes de la existencia humana. Tanto, que los romanos la divinizaron con el nombre de Pax, mientras los griegos, que la llamaron Eirene o Irene, también la veneraron como a una diosa.
En la mitología romana Pax es hija de Júpiter y de Justicia, y por lo tanto hermana de Concordia. Se le representa como una mujer de gran hermosura, de dulce semblante y una actitud de agradable benevolencia. Igual que Concordia, Pax tiene en una de las manos el Cuerno de la Abundancia (Cornucopia) y en la otra un ramo de olivo. De esa manera los antiguos romanos simbolizaban la paz como la condición virtuosa de la convivencia humana que hace posible la riqueza, la prosperidad y la gloria verdadera.
En otras representaciones —estatuas y medallas—, Pax lo mismo que Concordia aparece con el Caduceo en una de sus manos y en la otra una antorcha invertida.
Octavio Augusto, el primero de los emperadores romanos, en el año 31 antes de Cristo, después de la batalla de Actium en la que derrotó a Marco Antonio y Cleopatra VII y conquistó el poder absoluto sobre Roma y sus dominios, mandó a construir en la Vía Sacra (Calle Sagrada) de Roma la Ara Pacis Augustae (Altar de la Paz Augusta).
Posteriormente el emperador comenzó la construcción —en el mismo lugar— de un espléndido Templo de la Paz, que finalmente fue concluido por Vespasiano.
En la construcción y ornamentación del Templo de la Paz de la Vía Sacra de Roma, se aprovecharon los ricos despojos del Templo de Jerusalén que los romanos se habían llevado después de destruirlo como castigo a la rebeldía indomable de los israelitas.
También bajo el imperio de Vespasiano se construyó el monumental Coliseo de Roma, cuyas ruinas todavía hoy impresionan a los visitantes de la Ciudad Eterna, como se conoce popularmente a la Roma milenaria.
Por cierto que de la misma manera que en el Templo de la Concordia sesionaban los senadores para que los buenos auspicios de esta diosa calmaran sus pasiones políticas y moderaran sus ambiciones personales, en Templo de la Paz solían reunirse los artistas e intelectuales —que desde entonces y siempre se han caracterizado por una desmedida vanidad y enconada rivalidad profesional— para debatir los asuntos referidos a sus prerrogativas profesionales.
Se hizo célebre y se usa hasta ahora en la literatura histórica y política, el concepto de Pax Romana que acuñó el político e historiador latino Plinio el Joven (61-114 después de Cristo) en su Panegírico a Trajano, refiriéndose a la prolongada situación pacífica que reinó durante dos siglos en los extensos dominios del imperio romano.
En realidad, después de que Octavio derrotó en la batalla de Actium a Marco Antonio y Cleopatra, y se proclamó emperador de Roma, sobrevino un largo período de paz en los territorios de Roma y las naciones sometidas. Sin embargo, en la práctica la Pax Romana más que una realidad era un ideal de Octavio Augusto y los emperadores que lo sucedieron durante los siguientes dos siglos —hasta la muerte de Marco Aurelio en el año 180 de la Era Cristiana—, pues en las profundidades y en la periferia del imperio siempre hubo insurrecciones de los pueblos sometidos, e invasiones de los vecinos.

CRISTIANDAD: Año 101. Martirio de Sarbelio en Edesa. Era hermano de Santa Barbea. Era un alto sacerdote de Edesa en la Mesopotamia y fue torturado con hierros candentes y finalmente martirizado durante las persecuciones de Trajano.


CRISTIANDAD: Año 170. Martirio de Constancio.
San Constancio, Obispo y mártir, en Perusa, el cual juntamente con sus compañeros recibió la corona del martirio por defender la fe católica en tiempo del Emperador Marco Aurelio.


CRISTIANDAD: Año 303. Martirio de Papia y Maurino, dos soldados romanos.

30 Enero

CRISTIANDAD: Año 228. Martirio de Martina.
La historia de esta joven santa comienza por su tumba, 1400 años después de su martirio; es decir, cuando en 1634 el activísimo Urbano VIII, empeñado en lo espiritual en la contrarreforma católica, y en lo material en la restauración de famosas iglesias romanas, descubrió las reliquias de la mártir, les propuso a los romanos la devoción a x y fijó la celebración para el 30 de enero. El mismo compuso el elogio con el himno: “Martinae celebri plaudite nomini, Cives Romulei, plandite gloriae”, que era una invitación a honrar a la santa en la vida inmaculada, en la caridad ejemplar y en el valiente testimonio que demostró a Cristo con su martirio.
Son pocas las noticias históricas. La más antigua es del siglo VI, cuando el Papa Honorio le dedicó una iglesia en Roma. Quinientos años después, al hacer excavaciones en esta iglesia, se encontraron efectivamente las tumbas de tres mártires. En el siglo VIII ya se celebraba la fiesta de la santa. No se sabe nada más, y por eso es necesario buscar noticias en una Passio legendaria.
Según esta narración, Santa Martina era una diaconisa, hija de un noble romano. Debido a su abierta profesión de fe, la arrestaron y la llevaron al tribunal del emperador Alejandro Severo (222-235). Este príncipe semioriental, abierto a todas las curiosidades, hasta el punto de incluir a Cristo entre los dioses venerados en la familia imperial, fue muy tolerante con los cristianos y su gobierno marcó un fructuoso paréntesis de calma respecto de la Iglesia, que en ese tiempo logró una gran expansión misionera.
El autor de la Passio ignora todo esto, y hace más bien una lista de las atroces torturas con que el emperador martirizó a la santa. Cuenta que cuando Martina fue llevada ante la estatua de Apolo, la convirtió en pedazos y ocasionó un terremoto que destruyó el temple y mató a los sacerdotes del dios.
El prodigio se repitió con la estatua y el templo de Artemidas. Todo esto hubi