ROMA: Año 222. Es asesinado el emperador
Heliogábalo.
Vario Avito Basiano, nació en Emesa -ciudad la oeste de la actual
Siria- en el año 204, hijo de Sexto Vario Marcelo
y Julia Soemias (hija de Julia Maesa).
Fue nombrado sacerdote del dios sol Elagabalus, que era
adorado en forma de una piedra negra (probablemente un meteorito)
y apodado con el nombre "El Gebal" (cuya trascripción
romana era Elagabalus) y fue emperador
del Imperio desde el año 218 al 222. |
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Durante la rebelión contra Macrino, el
16 de marzo de 218, fue proclamado emperador por las tropas
de Emesa, siendo estas rápidamente apoyadas por la legión
acampada en Siria. Julia Maesa, abuela
de Heliogábalo, fue la verdadera instigadora
de ésta rebelión, aprovechando la gran impopularidad que
entre el ejército y el pueblo tenía Macrino y
extendiendo el rumor de que Heliogábalo
era hijo de Caracalla, cuya memoria los
soldados guardaban celosamente. Tras la derrota del ejército
de Macrino, Heliogábalo
fue aceptado por el Senado, adoptando el nombre de César
Marco Aurelio Antonino Augusto, en honor a su presunto
padre, Caracalla, siendo más conocido por
su apodo como sacerdote del sol, Heliogábalo.
Antes de ser aceptado por el Senado, Heliogábalo
se comprometió en una carta a seguir el ejemplo de Augusto
y de Marco Aurelio. |
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Al entrar en Roma, Heliogábalo tenia sólo
14 años y llevó consigo la piedra sagrada del dios sol de
Emesa, cuya encarnación él también decía ser, y la depositó
en el Palatino, proclamando a Baal de Emesa dios supremo
del Imperio. Con su llegada comenzó un reinado marcado por
la poderosa influencia de su madre Julia Soemias
(que de hecho era quien ostentaba el poder), así como por
el fanatismo religioso, la crueldad, el asesinato y los
excesos de todo tipo. |
Heliogábalo fue un homosexual declarado
(lo cual era muy común en la Roma de aquellos tiempos) y tuvo
durante su reinado una larga sucesión de novios. Asimismo, tuvo
también tres esposas, Julia Paula, una nieta
de Marco Aurelio llamada Annia Faustina
y Aquilia Severa (que era una virgen vestal,
símbolo del hogar y del matriarcado, sagrados para el pueblo romano,
y que fue forzada al matrimonio).
Todos estos actos escandalizaron incluso a las relajadas
clases superiores en Roma y ayudaron a la caída del emperador.
En el 222, la abuela de Heliogábalo, Julia
Maesa, ante la general situación de descontento que se
vivía en Roma y en las provincias, decidió elevar al trono, junto
con Heliogábalo, a su primo Alexianus
(quien posteriormente se convertiría en el emperador Alejandro
Severo). Convenció a su nieto explicándole que así podría
dedicarse casi en exclusiva a adorar a su dios Sol. Heliogábalo
aceptó en principio, pero rápidamente comenzó a planear el asesinato
de su primo, que tuvo que ser protegido, junto con su madre, Julia
Mamea y su abuela, Julia Maesa, por
la guardia pretoriana para poder escapar de la muerte. Al ver
el cambio de la situación, Heliogábalo, temiendo
por su vida, intentó llegar a un acuerdo con la guardia pretoriana,
que le ofreció la oportunidad de salvar su vida si compartía el
gobierno con su primo, a lo que accedió Heliogábalo,
si bien renovando sus planes de asesinato.
Finalmente, la guardia pretoriana nombró al nuevo
emperador Alejandro Severo. El 6 de marzo de
222 d.C. tomó al asalto el palacio y el día 11 asesinó a Heliogábalo
(en las letrinas del palacio) junto a su madre, Julia
Soemias .
Tras la muerte de Heliogábalo y su madre,
hubo festejos en Roma y los cuerpos de ambos fueron arrastrados
por las calles de la capital del Imperio y después, arrojados
al río Tíber.
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ORIENTE
ROMANO : 4 a.de C. Muere el rey Herodes
el Grande.
Durante el reinado de Aristóbulo II,
Antípatro, el hábil gobernador de Idumea,
ayudado por los nabateos del sur de Transjordania, se rebeló
contra él. En el conflicto entre Aristóbulo II
y su hermano Hircano intervino Roma, con
el resultado de que el país quedó prácticamente bajo soberanía
romana. Aristóbulo, prisionero en Roma,
trató varias veces de recuperar el trono, y en una ocasión
consiguió escapar de la prisión romana. Finalmente llegó
la paz y, con la victoria de César, Hircano
fue confirmado como sumo sacerdote y etnarca, mientras que
Antípatro fue nombrado procurador de Judea.
Antípatro asoció al gobierno
a sus hijos, situándolos en posición de poder. Fasael,
el mayor, se convirtió en comandante de la región militar
de Jerusalén, cuyas fortificaciones hizo restaurar;
Herodes, el menor, recibió el mando de la región
militar del norte, a pesar de su juventud. Ambos supieron
distinguirse por su brillantez, su dinamismo y su capacidad,
especialmente Herodes, que consiguió liberar Galilea de
las bandas que se habían formado allí. A pesar de todo,
el pueblo no estaba con ellos por ser de origen extranjero
(idumeo). En cualquier caso, así es como entró Herodes
en la política y asumió por primera vez una función importante.
A la muerte de César (44 a.
de C.) estalló la segunda guerra civil. Antípatro, que había
sido partidario de César, se encontró de
pronto bajo Casio, gobernador de Siria,
e inmediatamente se puso de su parte. Pero fue asesinado
el año 43 a.de C. Herodes, tras vengar
la muerte de su padre, le sucedió a pesar de ser el hijo
menor. Supo moverse con habilidad entre Casio
y Antonio, y de este último obtuvo para
sí y para su hermano la etnarquía de Judea.
Durante la invasión de los partos el año 40
a.de C., Antígono, hijo de Aristóbulo,
pudo recuperar por poco tiempo el trono paterno. Entró en
Jerusalén y ordenó encarcelar a Fasael,
que se suicidó. Se apoderó también de su tío Hircano
y le hizo cortar las orejas para que, en adelante, no pudiera
pretender al sumo sacerdocio. Durante tres años, protegido
por los partos, pudo Antígono reinar y
ocupar las funciones de sumo sacerdote.
Herodes logró huir con toda
su familia al otro lado del Mar Muerto, a la ciudadela de
Masada. Confió su familia a su hermano Josefo y procuró
reanudar sus alianzas. No consiguió nada de los nabateos,
así que pensó que podría defender su causa ante Roma, ya
que Antonio lo apoyaba. Obtuvo de Antonio
y Octavio el título de rey, volvió a Siria,
donde el gobernador romano
Ventidio consiguió expulsar a los partos.
Herodes, por su parte, se apodera de Joppe y libera a su
familia, pero sin poder conseguir más ventajas. Una vez
más, acude al lado de Antonio, que está
sitiando Samosata para acabar con los partos. Obtiene que
le concedan tropas romanas mandadas por Sosio y con esta
ayuda reconquista Galilea y a continuación todo el territorio,
menos Jerusalén, donde se habían refugiado todos los adictos
a la dinastía asmonea. Tras un asedio de cinco meses cayó
Jerusalén. En el año 37 a.de C. Herodes mandó
asesinar a Antígono, que se había refugiado
en Antioquía. Al mismo tiempo se casaba con Mariamme, hermana
de Antígono y última heredera, por tanto,
al trono asmoneo. Así adquiría Herodes
cierta legitimidad dinástica.
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Herodes, cuya habilidad se
había puesto de manifiesto a la muerte de César,
confirmó su capacidad moviéndose hábilmente entre
Antonio y Octavio.
Respecto a las relaciones con Roma, su criterio era
el de no dejarse nunca envolver directamente en las
luchas por el poder, sino encontrarse en el momento
adecuado siempre del lado del vencedor. En el año
32 a.de C. se declaró de nuevo la lucha entre Antonio
y Octavio. Herodes
se inclinó por el primero, pero sin participar activamente
en la guerra. |
Tras la batalla de Actium (31 a.de C.) se pasó
al otro bando, sometiéndose personalmente a Octavio
mientras éste se hallaba en Rodas (30 a.de C.). Pero antes
tomó la decisión de matar a Hircano y meter
en prisión a Mariamme y a la madre de ésta,
dando órdenes de matarlas en caso de que no regresara de
su misión. Condujo su defensa ante Octavio
con discreción y habilidad: reconoció abiertamente haber
estado de parte de Antonio y consiguió convencer a Octavio
no sólo de que le confirmara en sus cargos, sino incluso
de que le confiara otros territorios (entre ellos Samaría
y Perea, la región al este de Tiberíades).
Como vemos, era habilísimo en política exterior,
pero no lo era menos en el gobierno del propio país. óptimo
administrador, supo utilizar el dinero del Estado en algunas
construcciones notables y otras obras públicas. Hizo reconstruir
el templo de Jerusalén, agrandándolo notablemente. Al nado
norte de éste edificó una fortaleza a la que dio el nombre
de Antonia en memoria de su protector.
Fueron varios los palacios edificados por él: el Herodion,
al sureste de Belén, y Masada, junto a la ribera occidental
del Mar Muerto, y otros más, también en Transjordania. En
Masada es posible que el edificio redondo situado en la
terraza intermedia, cuyas funciones nunca han sido adecuadamente
explicadas, fuese la tumba de Mariamme. En honor de Augusto
restauró primero Samaría, a la que llamó Sebaste (es decir,
Augusta), y a continuación, mandó construir el puerto de
Cesárea, pocos kilómetros al sur del Carmelo. Hizo edificar
algunas fortalezas y renovó la puerta occidental de Jerusalén,
dotándola de tres torres, llamadas respectivamente Fasael
(en honor de su hermano), Mariamme (en honor de su esposa)
e Hípico (en honor de un amigo), y allí edificó su propio
palacio. Con la administración de Herodes el país fue próspero
como nunca lo había sido y casi no conoció la desocupación.
Pero lo que podríamos llamar el "buen gobierno"
de Herodes no bastó para granjearle las simpatías de los
gobernados, que seguían viendo en él a un extranjero, y
además de carácter violento y cruel.
En el año
29 a.de C. dió la orden de matar a su suegra y a su mujer
Mariamme, y más tarde a los dos hijos tenidos
con ella: Alejandro y Aristóbulo.
Poco antes de su muerte hizo matar a un tercero: Antípatro.
Los fariseos y sus discípulos fueron duramente perseguidos
por él.
Es posible (y no pocos autores lo toman en serio)
que Herodes no estuviera completamente
sano desde el punto de vista psicológico, que padeciese
graves manías persecutorias y complejos de inferioridad.
Este último elemento parece haber sido importante especialmente
en las relaciones con su amadísima y odiada Mariamme,
que por lo demás hacía todo lo posible por poner de relieve
su origen real y el linaje plebeyo del marido. Las manías
persecutorias debieron de haberle afligido durante toda
su vida, haciéndole ver complots y traiciones en todos lados,
incluso entre sus familiares más cercanos.
IMPERIO ROMANO DE
ORIENTE: Año 565. Muere Belisario,
el brillante general de Justiniano.
Militar bizantino (Iliria, h. 500 - Constantinopla,
565). Activo ya en el reinado de Justino I
(518-27), culminó su carrera ascendente bajo Justiniano.
Contribuyó de manera decisiva a afianzar el poder absoluto
del emperador: primero venciendo
a los persas en la batalla de Nara (528), que permitió
la firma de la «Paz Perpetua» (532); y luego reprimiendo
el levantamiento popular de Nika (531-32). Desde entonces
el Imperio Bizantino pudo concentrar sus fuerzas en el proyecto
de recuperación de la parte occidental del antiguo Imperio
Romano; Belisario fue enviado a conquistar
el norte de África (destrucción del reino de los vándalos,
535) y el sur de Italia (donde combatió del 535 al 540,
arrebatando a los ostrogodos Catania, Palermo, Siracusa,
Nápoles y Roma). Pero Justiniano desconfiaba
de él tanto más cuanto mayores eran sus éxitos: encomendó
su vigilancia a otro gran general bizantino, Narsés,
con quien Belisario mantenía una áspera
rivalidad; fracasado Belisario en la defensa
de Roma frente a los ostrogodos (546), sería finalmente
Narsés quien proporcionara a Bizancio el
dominio de Italia (552-55). En el año 559 Belisario
obtuvo un éxito notable al salvar la capital del
Imperio, Constantinopla, frente a un ataque de los búlgaros.
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En 561 Justiniano cayó enfermo
y se difundieron rumores sobre su muerte. Cuando se
vio que eran falsos, comenzaron las conspiraciones
entre los aspirantes a la sucesión. Justiniano
logró cortarlas de raíz. Varios hombres de la familia
de Belisario estuvieron implicados,
y fueron torturados hasta la muerte. Acusaron al propio
Belisario, que, tras ser declarado
culpable en un juicio, se le confiscaron los bienes
y se le sometió a un arresto domiciliario. |
Celoso de su prestigio, Justiniano
le apartó entonces de todos sus cargos e hizo que terminara
sus días pidiendo limosna.
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ROMA: Año 363. Juliano
es entretenido en Batnae en su camino a concluir un tratado con
Persia.
ROMA: Año
49 a.de C. César llega
a Brundisium con seis legiones en persecusión de Pompeyo,
quién todavía está en la ciudad.
ROMA: Año
200. Septimio Severo
recibe en Alejandría delegaciones de campesinos egipcios.
ROMA:
Año 241 a.de C. Se libra la
batalla naval de Aegusa frente a las Islas
Egades, en la cual los romanos derrotan a los cartagineses,
concluyendo de este modo la Primera Guerra Púnica.
La misión que seguramente le fue encargada a Amílcar
fue la hacerse cargo de un ejèrcito bastante desmoralizado y
de disputar la Sicilia a los romanos y así fue que Amílcar
comenzó asolando el sur de Italia, más concretamente “el país
de los locrios y los
brucios” como narra Polibio, y de allí pasó a un monte costero
situado en las cercanías de Palermo y llamado Erictes,
ubicada entre la mencionada Palermo y Erice. El nombre actual
de ese monte es San Pellegrino.
En este punto, según Polibio, se
hizo fuerte Amílcar y lo convirtió en su base,
partiendo desde allí para efectuar permanentes correrías por
las costas de Campania y manteniendo en jaque a los romanos
por espacio de tres años. De allí, desde Erictes,
atacó la ciudad de Erice que estaba en poder
de los romanos y los mantuvo en sitio dos años más.
Por su parte, los romanos, viendo que sus ataques
por tierra y sus enfrentamientos en ese terreno no progresaban,
deciden nuevamente formar una flota para enfrentar a los cartagineses
en su terreno. A tal efecto, y estando las arcas del tesoro
vacías, se decide hacer una especie de colecta a la que contribuyen
los principales ciudadanos de Roma, consiguiendo reunirse 200
galeras de 5 órdenes de remos, con la condición de que si la
expedición resultaba victoriosa, serían reintegrados los aportes
con los ingresos que aportaría el botín capturado.
Los primeros movimientos de Cayo Lutacio Cátulo
fueron apoderarse del puerto de Drepanum y
de los fondeaderos de Lilibeum, disponièndose
para sitiar a esta última ciudad, pero teniendo en cuenta, como
dice Polibio, que la definición de la guerra
vendría por mar.
Por su parte, los cartagineses, trataron de enviar
una ayuda a sus compatriotas que con la creación de esta nueva
flota romana quedaban aislados en Erice y a tal efecto
cargaron 170 naves con granos y avíos necesarios para resistir
y los enviaron al mando de Hannon.
Este se puso en marcha con el deseo de descargar lo
más pronto posible sus naves y dejarlas de este modo alivianadas
como para poder presentar batalla a los romanos en buenas condiciones.
Atravesó la línea de la isla de Hiera (Marettimo)
y Lutacio conociendo su cercanía salió de su
base en Egusa (Favignana), frente a la ciudad
de Lilibeum.
Quedaron así enfrentadas las flotas: los romanos,
con sus naves livianas y aprestadas con todo aquello que era
necesario para el combate y los cartagineses con 30 naves menos
y toda la flota cargada con granos y avíos que las hacía muy
pesadas y con dificultades para maniobrar.
Cincuenta naves cartaginesas fueron echadas a pique,
70 apresadas con todos sus tripulantes y las aproximadamente
restantes 50, gracias a un cambio súbito de viento, pudieron
recalar en la isla de Hiera. Los prisioneros cartagineses tomados
por Lutacio frisaron los 10.000.
Esta batalla se libró el 10 de Marzo del año 241 a.de
C. y marcó prácticamente el fin de la Primera Guerra
Púnica, que había durado 24 años.
Después de la derrota el Senado cartaginés, incapaz
para tomar decisiones por la falta de fondos y guerreros, confió
la finalización de las hostilidades a Amílcar,
quién, viendo que no había mucho para discutir, se avino a las
condiciones de paz que le fueron impuestas, que quedaron plasmadas
en un tratado de paz dado bajo los siguientes términos:
«Habrá amistad entre cartagineses y romanos,
si lo aprueba el pueblo romano bajo estas condiciones. Evacuarán
los cartagineses toda Sicilia; no moverán guerra a Hierón
(tirano de Siracusa); no tomarán las armas contra los siracusanos
ni contra sus aliados; restituirán sin rescate a los romanos
todos sus prisioneros; pagarán a los romanos en 20 años 2.200
talentos eubeos de plata.»
ROMA:
Año 235 a.de C. Triunfo de T. Manlio Torcuato sobre los sardos.
ROMA:
Año 15. Tiberio
se convierte en el pontifex maximus
En el siglo Primero el Imperator
o Princeps disponía de todos los poderes de
un tribuno (Tribunicia potestas), de los que
tenía un procónsul en el gobierno de las provincias (poder que
el Imperator podía ejercer en cualquier parte del territorio),
y seguramente de los poderes de un cónsul, pues si lo deseaba
ostentaba el cargo de Consul ordinarius. Era además
Pontifex Maximus y a menudo ejercía también las funciones
censoriales (aunque no ostentaba el título de Censor).
Se le atribuían diversas calificaciones: Pater Patriae,
Princeps Senatus, Imperator y
Augustus.
ROMA:
Año 298. Maximiano
entra triunfalmente en Cartago después de sofocar rebeliones
africanas.
ROMA:
Año 363. Juliano
escribe a «Libanio, sofista y cuestor» desde
Hierópolis, describiéndole sus recientes viajes por el Este.
ROMA: Año 418. Los judíos son excluídos de los empleos públicos
en el Imperio Romano.
Las leyes de Honorio
acerca del aurum
coronariumson casi contemporáneas con los importantes edictos que excluían a los
judíos de las sus funciones tanto en el ejército como en la
corte. El primero de ellos fue promulgado en el 404 :«Decretamos
que Judíos y Samaritanos que están eludiendo con los privilegios
de cargos en la oficina ejecutiva imperial, deben ser privados
de todo rango militar y posición en la corte».
Esta ley cobró operatividad en la época que Jerónimo escribió su “Comentario
sobre Isaías”, entre los años 408-410, ya que muestra claramente
que los judíos no podían portar armas o convertirse en soldados
para esa época : «Es notable que todas las cualidades guerreras
entre los judíos han desaparecido, ya que no les es permitido
servir en los rangos con la espada o portar armas.»
Sobre esta primera ley del 404, injusta e inadecuada, Honorio
dictó una más extensa en el 418 que excluía a los judíos del
servicio civil tanto como del militar. Aquellos judíos que en
ese momento estaban cargos oficiales podían completar el período
de su servicio y entonces retirarse
(como concesión especial), pero en el ejército debían ser degradados
inmediatamente. Por otra parte, los judíos podían ejercer la
abogacía y compartir el honor de la responsabilidad curial:
«El ingreso al servicio militar desde cualquier otra ocupación
le es negado a aquellos que viven en la creencia judía. Por
lo tanto, cualquier judío que esté en servicio en el gobierno
o en el ejército imperial podrá por gracia imperial completar
los tiempos de su cargo o terminar su enlistamiento (dado que
esas personas son realmente más ignorantes que hostiles), pero
en el futuro la gracia que ahora concedemos a unos pocos no
continuará. Decretamos, más aún, que aquellos que son devotos
a la perversidad de esta nación judía, que se pruebe que hayan
ingresado a las fuerzas armadas, serán privados de su honor
inmediatamente, sin existir tolerancia por buenos actos pasados.
Pero no negamos a los judíos que han sido enseñados en los estudios
liberales, que sigan la carrera de las leyes, y les permitimos
que tengan el honor del servicio de la curia, el que pueden
ejercer por su privilegio de nacimiento y nobleza de familia.
Estas cosas deben ser suficientes para ellos, y no deben tomar
la exclusión del servicio militar como una desgracia».
ROMA: Año 453. León escribe su penúltima carta a Pulqueria,
quejándose aún por su rol en la elección de Anatolio
en Constantinopla.
ROMA:
Año 259 a.de C. Triunfo de Lucio Cornelio Escipión sobre los cartagineses,
Cerdeña y Córcega.
ROMA: 56 a.de C. Craso, Cicerón, Pompeyo
y otros, en contra de César defienden
a P.Sestio, quién es luego liberado.
ROMA: Año 537. Los godos ponen sitio a Roma.
Al morir el Papa Juan II fue sucedido por Agapito I que, amenazado por Teodato,
huyó a Constantinopla. Belisario pasó a Italia y logró
avanzar hasta Nápoles sin encontrar apenas resistencia.
La Emperatriz Teodora influía cada vez más en
Justiniano en favor del monofisismo. Tenía un buen argumento,
pues tanto Egipto como Asia Menor eran mayoritariamente
monofisistas, por lo que cualquier gesto del Emperador
en favor del monofisismo sería sin duda bien recibido
y potenciaría la lealtad de estas regiones. En 536 murió
el Papa san Agapito y la Emperatriz Teodora propuso como
nuevo papa al monofisista Vigilio, que marchó a Roma para ocupar
el cargo, pero allí el clero romano había elegido a Silverio, hijo del Papa Hormisdas, quien contaba con el apoyo de
Teodato.
Los francos aprovecharon los problemas de los
ostrogodos con el Imperio y no tardaron en apoderarse
de la Provenza, que pasó a formar parte de Neustria. Belisario
capturó Nápoles y Teodato tuvo que huir a Ravena, desde
donde solicitó una negociación, pero sus hombres lo asesinaron
y nombraron rey a Vitiges,
que había sido ministro de Amalasunta. El nuevo rey trató
de legitimar su posición casándose con Matasunta,
nieta de Teodorico el Grande. Reunió un ejército en Ravena,
pero no pudo impedir que Belisario tomara Roma. Aquí entraron
en conflicto los dos Papas, Silverio y Vigilio I. El primero
defendía el catolicismo y el segundo el monofisismo. Teodora
trató de que Silverio desautorizara el concilio de Calcedonia
y, ante su negativa, logró que fuera desterrado en 537,
tras lo cual no tardó en morir. Vigilio I fue finalmente
reconocido como Papa y condenó a su predecesor, san Silverio.
Vitiges puso sitio a Roma
Belisario resistía en Roma el asedio de Vitiges.
Parece ser que Justiniano no le envió los refuerzos necesarios.
Esto puede interpretarse como signo de que el Emperador
recelaba de un general excesivamente victorioso, pero
también pudo deberse simplemente a que Justiniano pretendía
seguir la estrategia que caracterizó al Imperio Oriental
a lo largo de toda su historia: obtener victorias con
pocos recursos a base de evitar enfrentamientos directos.
En cualquier caso lo cierto es que se generó una tensión
entre Belisario y Justiniano. El Emperador envió a Roma
a Narsés, un eunuco que se había ganado
la confianza de Justiniano durante la insurrección de
Nika y que desde entonces se había convertido en el hombre
más influyente de Constantinopla, después de los propios
Justiniano y Teodora. Belisario consideró que Narsés no
era más que un espía, y no se llevó bien con él. Logró
que Vitiges abandonara el asedio y en 539 fue él quien
puso sitio a Ravena.
ROMA:
Año 81-79 a.de C. Pompeyo celebra su primer triunfo
por haber sofocado una rebelión de las fuerzas anti-silanas
en Sicilia y Cerdeña. |
ROMA
: Año 222. Alejandro Severo es saludado
por la legiones como imperator, haciéndose supplicationes a Júpiter,
Juno y Minerva.
En este año los romanos se cansaron definitivamente
de su impío Emperador Heliogábalo, de modo que
él y su madre fueron asesinados por la guardia pretoriana. La
piedra negra de Elagabal fue devuelta a Siria.
No obstante, se respetó la sucesión prevista y el Imperio quedó
en manos de su primo, Alejandro Severo. El nuevo
Emperador era menor de edad (tenía entre catorce y diecisiete
años), así que su madre, Julia Mamea, ejerció
de regente y su abuela, Julia Mesa, no perdió
su influencia.
La madre de Alejandro creó
una comisión de senadores y prestigiosos legistas para aconsejar
al gobierno. Entre ellos estaban Julio
Paulo, que había sido en su día rival de Papiniano,
Domicio
Ulpiano, que, por el contrario, había sido
su asesor mientras fue jefe de la guardia pretoriana (Heliogábalo
lo había desterrado, pero ahora fue llamado de nuevo a Roma
y se convirtió prácticamente en un primer ministro), y Modestino, discípulo
de Ulpiano.
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ROMA:
Año 44 a.de C. César, Bruto y Lépido
cenan en la casa de Lépido y discurren sobre
la muerte.
ROMA: Año 69.
Otón dirige un discurso en Roma antes de partir
para tratar con Vitelio.
ROMA: Año 222. Alejandro
Severo accede, al día siguiente a ser saludado por las
legiones como imperator, al título de Augustus, Pater Patria y Pontifex Maximus.
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ROMA: Octavo día de la
Festividad del dios Marte.
GRECIA: En
este día se celebra en Grecia la boda entre Ariadna de Creta
y Dionisos, llamado también Liber,
que dice a su nueva esposa; "Vayamos juntos a los más alto
de los cielos. Tú, que has compartido conmigo mi lecho, comparte
también mi nombre: bajo tu nueva apariencia te llamarás Líbera".
Simbólicamente
significa el repudio del héroe Teseo y la elección
de una vida nueva junto al dios orgiástico y nómada
CRISTIANDAD: Año 62. Martirio
de San Poncio de Cartago. San Poncio, diácono
del Obispo San Cipriano, en Cártago, el cual habiendo sido compañero
suyo en el destierro hasta el día de su muerte, dejó escrita una
excelente historia de su vida y martirio, y glorificando siempre
a Dios en sus aflicciones, mereció la corona de la vida eterna.
CRISTIANDAD: Año 287. Martirio
de San Filemón de Antinoo.
El tránsito de
los santos mártires Filemón y Apolonio, diácono, en Antinoo, ciudad
de Egipto, los cuales, siendo presos y llevados ante el juez, como
se resistiesen constantemente a sacrificar a los ídolos, les barrenaron
los carcañales, y atravésandolos con cuerdas, los arrastraron por
la ciudad con horrible fiereza, y al cabo los degollaron.
ROMA:
Noveno día de la Festividad del dios Marte.
Grecia: Se celebra la
Fiesta de Artemisa (en Roma, Diana
y en Iliria Diwitsa) como protectora de los animales
salvajes y la vegetación
También se honraba a Afrodita
e Isis.
ROMA: Año 320.Martirio de los 40
soldados en Capadocia.
El tránsito de los Santos cuarenta soldados Mártires de
Capadocia, en Sebaste de Armenia, los cuales siendo Emperador Licinio,
y presidente Agricolao, después de haberlos puesto en una cárcel
espantosa cargados de cadenas, y haberles deshecho la cara con piedras,
en el rigor del invierno los echaron desnudos en un estanque helado,
en donde estuvieron toda una noche a la interperie; sus miembros
con el hielo se descoyuntaban, finalmente consumaron el martirio
habiéndoles roto las piernas. Los más nobles entre ellos eran Cirión
y Cándido. San Basilio y otros Padres en sus escritos celebraron
las glorias de estos Mártires.
ROMA: Año 396. Muerte de San Gregorio
de Nisa, desterrado.
La dichosa muerte de San Gregorio, Obispo, en Nisa, hermano
de San Basilio el Magno, ilustre en santidad y doctrina, el cual
por defender la fe católica fue desterrado de su ciudad en tiempo
del Emperador Valente, arriano.
ROMA: Décimo día de la Festividad
del dios Marte.
INDIA:
En este
día se celebra en India la Fiesta de Holi.
Holi, importante carnaval de
la primavera que se celebra en la India los días de Luna
llena durante el mes de Phalguna (febrero-marzo). Relacionado
con la siega del trigo, el carnaval de Holi destaca por
su bullicio y colorido.
Según cuenta la leyenda, la fiesta se originó
después de que el joven príncipe Prahlada desafiara a
su padre venerando al dios Visnú, una de las grandes deidades
del hinduismo. Por ello, su padre permitió que fuera conducido
a la hoguera de la mano de Holika, demonio femenino, encarnación
del mal, quien resistía la acción del fuego. Gracias a
la intervención de Visnú, Holika murió abrasada y Prahlada
salió de la hoguera sano y salvo.
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El primer día del carnaval se encienden las
hogueras que rodean las efigies de Holika, se prende pólvora y
se lanzan fuegos artificiales, todo ello para representar el triunfo
de la virtud sobre el mal. El segundo día, miembros de todas las
castas se mezclan para bailar, cantar y soltar sus cabellos, arrojándose
agua y polvos rojos, en una jornada en la que todo está permitido
y durante la cual se suprimen las restricciones de credo, casta,
edad o sexo. El carnaval de Holi es también el momento de saldar
o perdonar deudas, manifestar la buena voluntad, reconciliarse
y desearse buena suerte.
EGIPTO:
Festival de Isis e Ishtar.
CRISTIANDAD: Año
168. Es martirizado
San Cayo de Apamea.
El tránsito de los Santos Mártires Cayo y Alejandro,
en Apamea de Frigia, los cuales, según refiere Apolinar, Obispo
de Hierápolis, en el libro que escribió contra los herejes catafrigas,
fueron coronados con glorioso martirio en la persecución de Marco
Aurelio y de Lucio Vero.
CRISTIANDAD: Año
250. Martirio de San
Victor, durante la persecución de Decio. Es mencionado
por San Agustín en su Salmo 115.
CRISTIANDAD: Año
258. Martirio de San
Codrato de Corinto.
Los Santos Mártires Codrato, Dionisio, Cipriano,
Anecto, Pablo y Crescente, en Corinto, los cuales fueron degollados
en la persecución de Decio y de Valeriano por orden del presidente
Jason.
CRISTIANDAD:
Año 483. Muere Simplicio,
Papa Nº 47, que gobernó la Iglesia entre 468 y 483.
Su pontificado coincide con la caída definitiva del
Imperio romano de Occidente (23 de agosto de 476). Odoacro,
hijo de un ministro de Atila y jefe de los hérulos,
venció a los romanos y echó al último emperador, el demasiado
joven e inexperto Rómulo Augústulo.
Combatió la tendencia monofisita, protegida por el
emperador de Bizancio, Zenón, cuya mayor preocupación
fue anular la validez de los decretos de Calcedonia, lo que preparó
lenta y seguramente el camino para la ruptura con Roma.
CRISTIANDAD:
Año 560. Martirio de San
Kessag.
Príncipe de Cashel,
Irlanda y obispo de Escocia, llamado a veces Mackessag. Kessag fue como obispo misionero a Escocia, usando
la isla de Monk en Loch Lomond como centro.
Fue martirizado en Bantry y es el patrono de Lennox, en Inglaterra.
ROMA:
Undecimo
día de la Festividad del dios Marte.
CRISTIANDAD:
Año 61. Martirio de San Basilio de Quersoneso.
Obispos, que Baronio y Bolando
tienen por españoles, lo fueron Basilio de Cartagena,
Eugenio de Valencia, Agatodoro de Tarragona,
Elpidio de Toledo, Eterio de Barcelona,
Capiton de Lugo, Efrén de Astorga,
Nestor de Palencia y Arcadio de Juliobriga;
los cuales al empezar la persecución de Nerón,
se reunieron en Peñiscola, llamada antiguamente
Quersoneso según Estrabon,
para ponerse de acuerdo relativamente a lo que iba a sobrevenir.
Descubiertos por los gentiles fueron martirizados en el año
61.
CRISTIANDAD: Año 254. Martirio de
Cayo Palatino. Oficial del ejército, destacado en
el palacio imperial, fue ahogado en Nicomedia junto
con 27 compañeros.
CRISTIANDAD:
Año 589. Martirio de San Constantino.
Siendo rey de Cornwall, la muerte de su esposa le produjo
tal impresión que determinó cambiar de vida y cedió el trono a
su hijo. Ocultando su identidad y rango partió para Irlanda, donde
entró en el monasterio de Rahan. Más tarde fue ordenado sacerdote
y enviado a Escocia, donde predicó la fe cristiana. Con el tiempo
fue nombrado abad del monasterio de Goban. Siendo ya muy anciano,
fue atacado por los piratas, quienes lo mataron en el año 589.
Escocia lo considera como su primer mártir.
CRISTIANDAD:
Año 638, Muere Sofronio,
patriarca de Jerusalem.
Nació en Damasco, hacia el año 560. Probablemente
ejerció como profesor de Retórica, hasta que, todavía joven,
abrazó la vida monacal. Pasó veinte años bajo la dirección
experta de San Juan Mosco. Juntos visitaron varios monasterios
de Egipto, con el
propósito de pasar a Roma. Una vez en la Ciudad Eterna, el año 619
murió San Juan Mosco. Entonces, San Sofronio decidió regresar
a Palestina. En el año 633 o 634 fue elegido Patriarca de Jerusalén,
mostrándose desde entonces como un pastor celoso de su grey.
La biografía de San Sofronio podría centrarse en dos
polos de interés: su afán de santidad y su integridad doctrinal,
que le llevó a sufrir mucho por defender la fe católica frente
a la herejía del monotelismo. Estas dos características quedan
muy bien reflejadas en su producción literaria, de la que
nos han llegado algunas obras que podrían llamarse de entretenimiento,
unos cuantos himnos y varios escritos hagiográficos, como
la Vida de los santos egipcios Ciro y Juan y algunos fragmentos
de una biografía del Patriarca alejandrino Juan el Limosnero,
compuesta junto a San Juan Mosco.
El mismo año de su muerte, 638, vió con inmenso pesar
como la Ciudad Santa caía en manos de los musulmanes, por
obra del Califa Omar.
CRISTIANDAD:
Año 685. Martirio de
San Vigilio.
Obispo y mártir, sucesor de San Paladio como obispo de Auxerre, Francia
en el 661. Fue muerto en el cercano bosque de Compiegne por orden
de Warator, mayordomo franco del palacio, a causa de un desacuerdo.
ROMA:
Duodécimo día de la Festividad del dios Marte.
ORIENTE ANTIGUO: En
Asiria, entre los zoroastrianos, se celebra el día
de Marduk. "El Gran Señor", hijo mayor
de Ea, esposo de Sarpanit,
quien regía el crecimiento de los vegetales y el poder fecundante
de las aguas. Era el dios supremo de los Babilonios teniendo como
animal sagrado al fabuloso dragón Sirrusch vencedor de
la diosa Tiamat, tomó como prerogativa
cincuenta atributos y pasó a descollar entre todos los demás dioses.
Su figura aparece blandiendo una cimitarra y domeñando un dragón.
JUDAISMO: Año
515 a.de C. Se reconstruye el Templo de
Jerusalem.
Salomón, el Rey Sabio (siglos
XI-X a.de C.), inauguró un período de paz y pudo construir el magnífico
Santuario en su capital, Jerusalem.
A su muerte tuvo lugar la división del país en dos reinos: el de Israel y el de Iehudá. El Reino de
Israel fue conquistado por los asirios
en el año 722 antes
de la Era Común. Por su parte, el Reino de Iehudá,
con su capital Jerusalem, existió hasta el siglo
VI antes de dicha Era. Sometido al yugo de Babilonia, intentó liberarse
del mismo, pero el rey Nabucodonosor
puso sitio a la ciudad en el año 587
a.de C.
El día 9 de Av, en el 586 a.de C,
entraron en Jerusalem e incendiaron su magnífico
Templo. Una vez dueños del país, enviaron a la mayoría de sus habitantes
al destierro en Babilonia
(Galut Bavel).
En el año 538 a.de C, Ciro
(Kóresh), rey de Persia, conquista Babilonia. El
monarca victorioso permitió a los judíos regresar a su patria y
reconstruir el Templo. Retornaron bajo la dirección del príncipe
Zerubavel ben Shealtiel,
nieto del Rey de Iehudá, Iehoiajín; y de Iehoshúa
ben Iehotzadak, nieto del último Gran Sacerdote
de Jerusalem.
La alegría del regreso se refleja en el famoso
Cántico (Salmo CXXVI): "Cuando Dios hizo retornar a
los cautivos a Sión, estábamos como en sueños". (Beshuv
Adonái et shivat Tzión, haínu kejolmim). El Templo de Jerusalem
quedó terminado en el año 515
a.de C.
El dominio del país pasó luego a manos de los
griegos, y más tarde de los romanos. Descontentos los judíos por
los abusos de estos últimos, una parte del pueblo se preparó para
la rebelión. Pronto estallaron las hostilidades (año 66): El jefe
enemigo, encargado de reprimir a los insurrectos, era el general
Vespasiano,
a quien acompañaba su hijo Tito.
La lucha culminó con el asedio a Jerusalem,
siendo Tito el comandante romano.
El día 17 del mes de Támuz,
los romanos lograron atravesar la muralla. Por último, el día 9 de Av del año 70, la ciudad cayó y el Templo fue puesto
en llamas. Sólo quedaron restos del Muro Occidental (Hakótel
Hamaaraví) que rodeaba el atrio del Santuario. Una frase talmúdica
afirma que "la Presencia Divina (Shejiná) no
se apartó jamás del Muro".
Éste es llamado también "Kotel Hadmaot"
(el Muro de las Lágrimas, o de los Lamentos), ya que siempre acogió
el llanto y los ruegos de quienes acudían a él.
CRISTIANDAD:
Año 250. El
recalcitrante presbítero Pionio es ejecutado en
Esmirna.
CRISTIANDAD: Año
295. Martirio de San
Maximiliano. Hijo de Fabio Víctor, se negó a ingresar al
ejército romanos a causa de sus creencias cristianas y por esto
fue decapitado en Thebaste, Argelia.
CRISTIANDAD: Año
303. Martirio de San Pedro
de Nicomedia.
El triunfo de San Pedro, en Nicomedia; el cual siendo camarero
del Emperador Diocleciano, y quejándose públicamante de los inauditos
tormentos que se daban a los mártires, por orden del mismo Emperador
fue conducido a su presencia, y primeramente habiéndolo colgado,
le azotaron cruelmente, después le echaron en las llagas sal y vinagre;
finalmente, puesto en unas parrillas, fue asado a fuego lento, haciéndose
legítimo heredero de la fe, y del nombre de San Pedro, Apóstol.
CRISTIANDAD: Año
303. Martirio de San Egdunio
de Nicomedia.
Los Santos Egdunio, presbítero,
y otros siete, en Nicomedia, que fueron ahogados cada día uno para
aterrorizar a los demás.
CRISTIANDAD: Año
317. En Cartago, soldados y una muchedumbre
atacan las iglesias donatistas; varios donatistas mueren.
CRISTIANDAD: Año
415. Martirio de la pagana Hipatia
por parte de una turba cristiana.
Hipatia
nació en Alejandría a mediados del siglo IV,
algunas referencias dicen que en el 370
y otras que en el 355. Su
padre Teón de Alejandría era un célebre matemático
y astrónomo, muy querido y apreciado por sus contemporáneos, que
seguramente trabajaba y daba clases en la biblioteca del momento, es decir en la biblioteca que en algún
momento sustituyó a aquella otra legendaria que desapareció en el
incendio del año 48 adC.
Teón fue un sabio que no se contentó con guardar los conocimientos
de la ciencia para sí y sus discípulos sino que hizo partícipe de
ellos a su propia hija , algo verdaderamente insólito en el siglo
IV. Hipatia por su parte era una mujer abierta a todo el saber que
su padre quisiera volcar sobre ella y así fue cómo se educó en un
ambiente académico y culto. En efecto, Teón le transmitió su conocimiento
sobre las matemáticas y la astronomía
además de la pasión por la búsqueda de lo desconocido. Los historiadores
han llegado a asegurar que incluso superó al padre, y que muchos
de los escritos conservados que se suponen de Teón son en realidad
de la hija.
Aprendió
también sobre la historia de las diferentes religiones que se conocían
en aquel entonces, sobre oratoria,
sobre el pensamiento de los filósofos y sobre los principios de
la enseñanza. Viajó a Atenas
y a Roma siempre
con el mismo afán de aprender y de enseñar. La casa de Hipatia se
convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de
todas partes del mundo conocido, atraídos por su fama. Uno de sus
alumnos fue Sinesio de Cirene, obispo de Ptolemaida (en Fenicia),
rico y con mucho poder. Este personaje dejó escrita mucha información
sobre Hipatia, su maestra. Por medio de él pueden llegar a conocerse
los libros que ella escribió para la enseñanza, aunque ninguno ha
llegado a nuestros días. Otro alumno llamado Hesiquio el Hebreo escribió unas obras que se
conservan, en las que también hace una descripción sobre las actividades
de Hipatia y asegura que los magistrados acudían a ella para consultarle
sobre asuntos de la administración. Dice también que fue una persona
muy influyente en el aspecto político. También se interesaba por
la mecánica y ponía en práctica la tecnología. Se sabe que inventó
un aparato para destilar el agua, un hidrómetro graduado para medir
la densidad de los líquidos y un artefacto para medir el nivel del
agua.
Pero
Hipatia era pagana y le tocó vivir en tiempos duros para el paganismo.
Su situación llegó a ser muy peligrosa en aquella ciudad que se
iba haciendo cada vez más cristiana. Los filósofos neoplatónicos
como Hipatia pronto se vieron cruelmente perseguidos. Algunos se
convirtieron al cristianismo, pero Hipatia no consintió en ello
a pesar del miedo y de los consejos de su amigos como el caso de
Orestes,
prefecto romano y alumno suyo, que no consiguió nada a pesar de
sus ruegos. Hipatia resultó ser para sus enemigos, no una mujer
científica sino una bruja peligrosa.
En
el año 412 el
obispo Cirilo de Alejandría fue nombrado (para sustituir
a su tío Teófilo), patriarca, un título de dignidad eclesiástica
que sólo se usaba en Alejandría, Constantinopla y Jerusalén,
que equivalía casi al del papa de Roma. Cirilo (elevado siglos más
tarde a los altares) era un católico que no consentía ninguna clase
de paganismo ni de herejía y que luchó toda su vida defendiendo
la ortodoxia de la Iglesia católica y combatiendo el nestorianismo. Los historiadores creen que Cirilo fue el principal
responsable de la muerte de Hipatia, aunque no exista documentación
directa que lo acredite.
Se
dice que Cirilo era enemigo de esta mujer, a la que temía y admiraba
a la vez. Pero siguiendo la tónica general de la época, no le era
posible comprender ni tampoco consentir que una mujer se dedicase
a la ciencia y menos aún a esa clase de ciencia que difícilmente
podían comprender las personas que no eran eruditas en el tema.
Por lo tanto creó un clima y un ambiente de odio y fanatismo hacia
ella, tachándola de hechicera y bruja pagana. En el mes de marzo
del año 415, Hipatia
fue asesinada de la manera más cruel por un grupo de monjes de la
iglesia de San Cirilo de Jerusalén (no hay que confundir a los dos
Cirilos: el de Jerusalén había muerto en el año 387). Los
hechos están recogidos por un obispo de Egipto del siglo VII llamado Juan de Nikio. En sus escritos justifica la
masacre que se hizo en aquel año contra los judíos
de Alejandría y también la muerte de Hipatia. Cuenta cómo un grupo
de cristianos atolondrados, impetuosos y violentos,
seguidores de un lector llamado Pedro fueron en su busca , la golpearon,
la desnudaron y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar a
un templo llamado Cesareo; allí continuaron con la tortura cortando
su piel y su cuerpo con caracolas afiladas, hasta que murió; a continuación
descuartizaron su cuerpo y lo llevaron a un lugar llamado Cinaron
y allí finalmente lo quemaron. De esta manera creyeron dar muerte
a lo que ellos llamaban idolatría y herejía.
Orestes,
el prefecto romano amigo y alumno de Hipatia informó de los hechos
y pidió a Roma una investigación. Pero por "falta de testigos",
se fue retrasando, hasta que llegó un momento en que el propio Cirilo
aseguró que Hipatia estaba viva y que habitaba en la ciudad de Atenas.
Orestes tuvo que huir de Alejandría y abandonar su cargo. Con la
muerte de Hipatia se terminó también la enseñanza del pensamiento
de Platón
no sólo en Alejandría sino en el resto del Imperio. El interés por
las ciencias fue debilitándose y la Historia entró en el oscurantismo.
Pudo sobrevivir en Bizancio y poco después empezó de nuevo a florecer
en el mundo árabe
musulmán.
CRISTIANDAD: Año
417. Muere Inocencio I, Papa Nº
40.
Fue de la ciudad de Albano, cerca de
Roma, y por su virtud y sabiduría sucedió al Papa San Anastasio.
Inundaron los godos a Italia, acaudillados por Alarico, y todo lo
llenaron de consternación. Consoló el Papa a su pueblo y con sus
oraciones consiguió del Señor que se disipase toda aquella multitud
de bárbaros con la derrota de su jefe, cuando avanzaba hacia Roma
para entrarla a sangre y fuego.
Enterado San Inocencio del furor con
que la emperatriz Eudoxia perseguía a San Juan Crisóstomo, Patriarca
de Constantinopla, se declaró su protector; y anulando todo lo que
había decretado contra el Santo en un conciliábulo que se juntó
en un arrabal de Calcedonia, mandó que fuese restituido a su silla
aquel ilustre prelado, y fulminó excomunión contra todos los que
se habían tenido parte en su persecución. Tuvo el consuelo de ver
extinguido el cisma que después de tanto tiempo despedazaba a Antioquía;
pero llegando a Ravena, se le turbó este gozo con la noticia de
que Alarico había sorprendido a Roma, saqueándola, y llenándola
de muertos y de sangre. Se afligió y lloró el santo pastor por la
desolación de sus ovejas; pero con su vuelta las consoló, y no perdonó
diligencia alguna para que en el modo posible se resarciesen de
sus pérdidas. Fue el primero que expelió de Roma a los Novacianos,
y su solicitud pastoral se extendía a todas las necesidades de la
Iglesia.
Pero sobre todo desplegó su ardiente
celo contra Pelagio y Celestio, cabezas de la perniciosa herejía
pelagiana. Informado de sus principales errores por las cartas que
les escribieron los Concilios de Mileva y de Cártago, escribió dos
admirables epístolas contra ellos, en las cuales explica la necesidad
de la gracia para merecer, y confirma los decretos que habían hecho
los dos concilios contra aquellos herejes. Con esta ocasión dijo
San Agustín, que habiendo confirmado el Papa todo aquello que se
había decretado contra los enemigos de la gracia de Jesucristo,
ya era causa acabada y definida. Este gran Santo escribió dos cartas
a San Inocencio, en que muestra la veneración y el respeto que le
profesaba.
Inocencio escribió otras epístolas a
muchos obispos de las Galias, una a San Dictricio, arzobispo de
Ruan, y otra a San Exuperio, arzobispo de Tolosa, sobre varios puntos
y reglas de la disciplina eclesiástica. A San Decencio, obispo de
Gubio, le escribió sobre el ayuno del sábado, que dice se debe guardar
en reverencia de la sepultura del Señor condenando a los que le
desaprobaban.
San Inocencio excomulgó por fin a Pelagio
y Celestio. Murió Inocencio el 12 de Marzo del año 417 y fue enterrado
en el Cementerio de Priscila, de donde el año 845 el Papa Sergio
II trasladó su cuerpo a la Iglesia del Título de Equicio. San Jerónimo
en la célebre epístola que escribió a Demetríades para confirmarla
en el santo propósito que había hecho de guardar virginidad, le
habla del Papa inocencio en estos términos: "Mantén constantemente
la fe de San Inocencio, hijo espiritual y sucesor de Anastasio,
de feliz recordación, en la cátedra apostólica; y por más sabia
e iluminada que seas, guárdate bien de seguir otra doctrina".
Le sucede San Cósimo.
CRISTIANDAD: Año
604. Muere Gregorio
I el Magno, Papa Nº 64, a los 64 años de edad. | |